HISTORIA & EFEMÉRIDE
La conmovedora historia de Merceditas, la única
hija del General San Martín.
Hoy, 28 de febrero, la historia nos invita a un
momento de silencio y respeto. Un día como hoy, pero de 1875, en su hogar de
París, Francia, cerraba los ojos para siempre Mercedes Tomasa de San Martín y
Escalada. Tenía 58 años. Ella no fue solo la hija única del Padre de la
Patria; fue su compañera más fiel, su refugio en el exilio y la destinataria de
sus enseñanzas más humanas.
Los secretos detrás de la mujer que cuidó al
Libertador
Hija del General y Remedios: Nacida en la Mendoza de la gesta libertadora, un 23 de agosto de 1816, Merceditas creció con la ausencia de su madre (quien murió muy joven) y bajo la guía firme y amorosa de Don José.
El exilio y las famosas "Máximas": Tras la guerra, acompañó a su padre al exilio en Europa.
Fue en Bruselas, en 1825, donde
San Martín escribió para ella las célebres "Máximas para mi hija",
una guía moral y ética que sigue siendo un ejemplo de educación basada en la
sencillez, la verdad y el amor al prójimo.
Compañera hasta el final:
Merceditas fue el pilar fundamental del General en sus años finales en
Boulogne-sur-Mer.
Ella y su esposo, Mariano
Balcarce, lo cuidaron con dedicación absoluta hasta su fallecimiento en 1850.
Regreso a casa: Aunque murió en Francia, hoy sus restos descansan en la Basílica de San Francisco en Mendoza, cumpliendo simbólicamente el deseo de volver a la tierra que la vio nacer.
El Daguerrotipo: La imagen que compartimos es un invaluable daguerrotipo histórico (una de las primeras técnicas fotográficas) que captura los líquenes de Mercedes de San Martín de Balcarce, mostrándonos su serenidad y el estilo de la época.
Merceditas encarnó el sacrificio
silencioso de las familias de nuestros próceres. Ella fue el amor que sostuvo
al hombre que liberó medio continente.
A diferencia de su madre,
Remedios de Escalada (quien falleció muy joven víctima de la tuberculosis), o
de su propio padre (quien sufrió durante décadas de úlceras, asma y reuma), la
causa clínica y exacta de la muerte de Merceditas no está detallada en los
grandes registros históricos.
Se sabe que falleció a los 58
años en su residencia familiar de Brunoy (en las afueras de París), rodeada de
su esposo, Mariano Balcarce, y de su hija menor, Josefa Dominga.
Los historiadores señalan que su
deceso se produjo por causas naturales o una enfermedad propia de la edad, pero
no se le atribuye una patología trágica específica.
Como dato curioso de su historia
médica, vale la pena recordar que tanto ella como su padre lograron sobrevivir
a la terrible epidemia de cólera que azotó a Francia en 1832, una enfermedad
que en ese entonces solía ser una sentencia de muerte casi segura.
Fuente consultada