lunes, 18 de mayo de 2026

Actividades de la semana en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

Salón de usos múltiples (grande)

Escuela de Educación Primaria de Adultos

Martes y jueves (14 a 17 Hs.)

Inscripciones Abiertas - Se otorga Título Oficial

Requisitos: Fotocopia de DNI - Dirección del hogar – Mayor de 14 años.

Salón de usos múltiples (grande)

Taller de Memoria (para adultos mayores)

Jueves 21 de mayo (10:00 a 11:30 Hs.)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

Salón de usos múltiples (chico)

Actividad de Ajedrez (para chicos)

Miércoles 20 de mayo (14:30 a 15:30 Hs.)

Sala de libros (1er. Piso)

Biblioteca (para socios con turno)

Lunes y miércoles (14 a 16 Hs.)

Vacunación de la semana en Matanza

INFORMACIÓN COMUNITARIA

Salud Pública – Municipio de La Matanza

¿Sabías que en MTZ contamos con distintas postas de vacunación?

Podés encontrar, de manera gratuita, todas las vacunas del Calendario Nacional para todas las edades y las dosis de la Campaña Antigripal 2026.

Conocé la posta territorial más cercana a tu domicilio semana a semana en nuestras redes.

Se suspenden por lluvia.

También disponibles en todos los efectores de salud y en nuestro Vacunatorio Central, Monseñor Marcón 3523, San Justo de 8 a 15h.

Seguimos trabajando para garantizar a nuestra comunidad el acceso gratuito a una salud de calidad.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/municipiodemtz

18 de Mayo

EFEMÉRIDE & HISTORIA

Día de la Escarapela

Más información

La escarapela argentina fue adoptada el 18 de febrero de 1812 por iniciativa de Manuel Belgrano. Cada 18 de mayo se conmemora su historia. Encontrá información sobre su origen, el significado de sus colores y actividades para Nivel Primario para trabajar en el aula o en casa.

Su creación

El 13 de febrero de 1812 Manuel Belgrano propuso que se creara una escarapela nacional. Hasta ese momento, los distintos cuerpos del Ejército utilizaban diferentes distintivos. Unos días después, el 18 de febrero, el Triunvirato, integrado por Manuel de Sarratea, Juan José Paso y Feliciano A. Chiclana, aprobó el uso de la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de color blanco y azul celeste. Estos colores provenían de los colores borbónicos, de la casa de Fernando VII (rey ausente de España).

Distintas versiones sobre su origen

Una de las versiones indica que los colores blanco y celeste fueron utilizados por primera vez durante las invasiones inglesas –en 1806 y 1807– por el primer cuerpo de milicia urbana del Río de la Plata, y que luego empezaron a popularizarse entre los criollos. Otra dice que la escarapela argentina fue utilizada por primera vez por un grupo de damas de Buenos Aires, cuando se presentaron a una entrevista con el entonces coronel Cornelio de Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, el 19 de mayo de 1810.

Es un error atribuirle a French la creación de la escarapela. Es posible que esta historia haya nacido de la tradición oral, recogida por Mitre mientras preparaba una de sus obras. Sí se sabe que durante las jornadas del 22 y 25 de mayo de 1810 los patriotas identificaban a los adherentes a la Revolución de Mayo otorgándoles unas cintas blancas. Es posible que el 21 de mayo French y Beruti hayan repartido las cintas blancas.

El Día de la Escarapela

En el año 1935, el Consejo Nacional de Educación instituyó el 18 de mayo como Día de la Escarapela (Res. 13-5-1935, Expte. 9602-9º-935). En 1951 la fecha fue incluida en el calendario escolar.

Fuente consultada

https://www.educ.ar/recursos/70213/18-de-mayo-dia-de-la-escarapela

sábado, 16 de mayo de 2026

Más que palabras

REFLEXIÓN

¿QUÉ ES SER ARGENTINO?

Ser argentino no es solo haber nacido en esta tierra. Ser argentino es una decisión. Una forma de sentir, de habitar y de comprometerse con una historia que sangra y florece al mismo tiempo. Es un acto de amor cotidiano, y también un juramento silencioso: no traicionar jamás la raíz que nos sostiene.

Porque la argentinidad verdadera no se mide en papeles, ni en fronteras, ni en pasaportes. Se mide en el gesto del que comparte su pan, aunque le falte, en el abrazo al forastero sin preguntarle de dónde viene, en la rebeldía frente al poderoso y en la ternura frente al humilde. Se mide, sobre todo, en la voluntad de construir Patria, no solo de habitarla.

Ser argentino es amar profundamente esta tierra.

Es caminar el suelo y reconocerlo sagrado. No como un paisaje, sino como un legado. Cada rastrojo, cada río, cada sierra, nos fue entregado para cuidarlo, no para saquearlo. Amar la tierra es sembrarla, defenderla, darle valor. Es mirarla como madre y no como negocio.

Nuestros gauchos lo entendieron. Nuestros caudillos la defendieron. Desde Artigas hasta Varela, desde Güemes a Rosas, sabían que la tierra no era mercancía: era hogar, comunidad y destino. Cuando los ingleses vinieron con sus tratados de libre comercio, ellos contestaron con lanzas y con dignidad. No por atraso, sino por grandeza.

Ser argentino es respetar al otro.

La argentinidad es, también, una ética del encuentro. Una forma de reconocernos en el otro, aunque piense distinto, aunque venga de otro pago. Es la hospitalidad de los pueblos del interior, el mate compartido en el andén, el paisano que ayuda al vecino sin que se lo pidan.

No somos una Nación uniforme, pero sí somos un Pueblo. Eso lo entendió el Gral. Juan Perón cuando habló de unidad nacional y comunidad organizada. No como imposición, sino como destino común. Porque en la Argentina real no hay éxito individual que valga si el Pueblo no avanza con él.

Ser argentino es cuidar lo que se construyó

Nos preceden hombres y mujeres que dejaron su vida por un país mejor. Perón no gobernó para las estadísticas: gobernó para el Pueblo. Levantó fábricas, escuelas, hospitales, sindicatos, viviendas. Pensó en una Argentina que no mendigara, que no pidiera permiso, que se hiciera cargo de su historia.

Cuidar lo construido es resistir el saqueo, denunciar la injusticia, combatir el olvido. Es saber que las grandes decisiones no se toman en escritorios lejanos, sino en cada rincón donde un argentino decide no vender su conciencia.

Ser argentino es comprometerse

Con el vecino, con la historia, con los hijos que vendrán. La argentinidad no es una cáscara de símbolos vacíos, ni una camiseta que se usa cada cuatro años. Es una vocación de servicio, una entrega diaria, una batalla cultural. Porque esta tierra, que nos dio todo, nos exige todo a cambio.

Ser argentino, en lo profundo, es ser un soldado de la esperanza. Un constructor del porvenir. Un sembrador de justicia. Es pararse frente al espejo y preguntarse, cada mañana, qué harían Artigas, Rosas o Perón si caminaran hoy por nuestras calles...Y hacerlo.

Luis Gotte

Fuente consultada

La trinchera bonaerense.

viernes, 15 de mayo de 2026

Décima séptima clase del Taller de Memoria para adultos mayores en la Biblioteca

INSTITUCIONAL

Biblioteca Popular Rotaria

El jueves 14 de mayo, desde las 10:00 horas, hasta las 11:30 horas se llevó a cabo, la décima séptima clase del Taller de Memoria para adultos mayores, a cargo de la profesora Silvana M. Zarate, en nuestra sede de la Biblioteca Popular Rotaria, la cual se desarrolló en el salón de usos múltiples.

Las próximas clases se realizarán todos los jueves de mayo y junio, en el horario de 10:00 a 11:30 horas.

Algunas imágenes.

Más información

Taller de Memoria

(para adultos mayores)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

Próxima clase: el jueves 21 de mayo (10:00 a 11:30 Hs.)

Lugar: Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova

Conejos blancos

LITERATURA & LEER

Título: Conejos blancos

Autor: Leonora Carrington

Sinopsis: Una mujer recién instalada en un barrio de Nueva York pasa los días observando, desde su ventana, la sombría casa de enfrente, que ella imagina deshabitada.

Una tarde, mientras se seca el pelo en el balcón, descubre que la casa sí tiene ocupante: una mujer de larguísima cabellera negra que alimenta a un cuervo con un plato de huesos.

Entre ambas se entabla una breve conversación, y la vecina le hace una petición inesperada y desconcertante, que la narradora decide cumplir movida por la curiosidad.

Días después, cargando lo que le han pedido, cruza la calle y entra por primera vez en aquella casa de portal sepultado por la vegetación, donde la espera una escena que no se parece a nada de lo que había imaginado.

-.-

Conejos blancos

“Ha llegado el momento de contar los sucesos que comenzaron en el número 40 de Pest Street. Parecía como si las casas, de color negro rojizo, hubiesen surgido misteriosamente del incendio de Londres. El edificio que había frente a mi ventana, con unas cuantas volutas de enredadera, tenía el aspecto negro y vacío de una morada azotada por la peste y lamida por las llamas y el humo. No era así como yo me había imaginado Nueva York.

Hacía tanto calor que me dieron palpitaciones cuando me atreví a dar una vuelta por las calles; así que me estuve sentada contemplando la casa de enfrente, mojándome de cuando en cuando la cara empapada de sudor.

La luz nunca era muy fuerte en Pest Street. Había siempre una reminiscencia de humo que volvía turbia y neblinosa la visibilidad; sin embargo, era posible examinar la casa de enfrente con detalle, incluso con precisión. Además, yo siempre he tenido una vista excelente.

Me pasé varios días intentando descubrir enfrente alguna clase de movimiento; pero no percibí ninguno, y finalmente adopté la costumbre de desvestirme con total despreocupación delante de mi ventana abierta y hacer optimistas ejercicios respiratorios en el aire denso de Pest Street. Esto debió de dejarme los pulmones tan negros como las casas.

Una tarde me lavé el pelo y me senté afuera, en el diminuto arco de piedra que hacía de balcón, para que se me secara. Apoyé la cabeza entre las rodillas, y me puse a observar una moscarda que chupaba el cadáver de una araña, a mis pies. Alcé los ojos, miré a través de mis cabellos largos, y vi algo negro en el cielo, inquietantemente silencioso para que fuera un aeroplano. Me separé el pelo a tiempo de ver bajar un gran cuervo al balcón de la casa de enfrente. Se posó en la balaustrada y miró por la ventana vacía. Luego metió la cabeza debajo de un ala, buscándose piojos al parecer. Unos minutos después, no me sorprendió demasiado ver abrirse las dobles puertas y asomarse al balcón una mujer. Llevaba un gran plato de huesos que vació en el suelo. Con un breve graznido de agradecimiento, el cuervo saltó abajo y se puso a hurgar en su comida repugnante.

La mujer, que tenía un pelo negro larguísimo, lo utilizó para limpiar el plato. Luego me miró directamente y sonrió de manera amistosa. Yo le sonreí a mi vez y agité una toalla. Esto la animó, porque echó la cabeza para atrás con coquetería y me dedicó un elegante saludo a la manera de una reina.

—¿Tiene un poco de carne pasada que no necesite? —me gritó.

—¿Un poco de qué? —grité yo, preguntándome si me habría engañado el oído.

—De carne en mal estado. Carne en descomposición.

—En este momento, no —contesté, preguntándome si no estaría bromeando.

—¿Y tendrá para el fin de semana? Si fuera así, le agradecería inmensamente que me la trajera.

A continuación, volvió a meterse en el balcón vacío, y desapareció. El cuervo alzó el vuelo.

Mi curiosidad por la casa y su ocupante me impulsó a comprar un gran trozo de carne a la mañana siguiente. Lo puse en mi balcón sobre un periódico y esperé. En un tiempo relativamente corto, el olor se volvió tan fuerte que me vi obligada a realizar mis tareas diarias con una pinza fuertemente apretada en la punta de la nariz. De cuando en cuando bajaba a la calle a respirar.

Hacia la noche del jueves, noté que la carne estaba cambiando de color; así que, apartando una nube de rencorosas moscardas, la eché en mi bolsa de malla y me dirigí a la casa de enfrente.

Cuando bajaba la escalera, observé que la casera parecía evitarme.

Tardé un rato en encontrar el portal de la casa. Resultó que estaba oculto bajo una cascada de algo, y daba la impresión de que nadie había salido ni entrado por él desde hacía años. La campanilla era de estas antiguas de las que hay que tirar; y al hacerlo, algo más fuerte de lo que era mi intención, me quedé con el tirador en la mano. Di unos golpes irritados en la puerta y se hundió, dejando salir un olor espantoso a carne podrida. El recibimiento, que estaba casi a oscuras, parecía de madera tallada.

La mujer misma bajó, susurrante, con una antorcha en la mano.

—¿Cómo está usted? ¿Cómo está usted? —murmuró ceremoniosamente; y me sorprendió observar que llevaba un precioso y antiguo vestido de seda verde. Pero al acercarse, vi que tenía la tez completamente blanca y que brillaba como si la tuviese salpicada de mil estrellitas diminutas.

—Es usted muy amable —prosiguió, tomándome del brazo con su mano reluciente—. No sabe lo que se van a alegrar mis pobres conejitos.

Subimos; mi compañera andaba con gran cuidado, como si tuviese miedo.

El último tramo de escalones daba a un «boudoir» decorado con oscuros muebles barrocos tapizados de rojo. El suelo estaba sembrado de huesos roídos y cráneos de animales.

—Tenemos visita muy pocas veces —sonrió la mujer—. Así que han corrido todos a esconderse en sus pequeños rincones.

Dio un silbido bajo, suave y, paralizada, vi salir cautamente un centenar de conejos blancos de todos los agujeros, con sus grandes ojos rosas fijamente clavados en ella.

—¡Vengan, bonitos! ¡Vengan, bonitos! —canturreó, metiendo la mano en mi bolsa de malla y sacando un trozo de carne podrida.

Con profunda repugnancia, me aparté a un rincón; y la vi arrojar la carroña a los conejos, que se pelearon como lobos por la carne.

—Una acaba encariñándose con ellos —prosiguió la mujer—. ¡Cada uno tiene sus pequeñas costumbres! Le sorprendería lo individualistas que son los conejos.

Los susodichos conejos despedazaban la carne con sus afilados dientes de macho cabrío.

—Por supuesto, nosotros nos comemos alguno de cuando en cuando. Mi marido hace con ellos un estofado sabrosísimo, los sábados por la noche.

Seguidamente, un movimiento en uno de los rincones atrajo mi atención; entonces me di cuenta de que había una tercera persona en la habitación. Al llegarle a la cara la luz de la antorcha, vi que tenía la tez igual de brillante que ella; como oropel en un árbol de Navidad. Era un hombre y estaba vestido con una bata roja, sentado muy tieso, y de perfil a nosotros. No parecía haberse enterado de nuestra presencia, ni del gran conejo macho cabrío que tenía sentado sobre su rodilla, donde masticaba un trozo de carne.

La mujer siguió mi mirada y rió entre dientes.

—Ése es mi marido. Los chicos solían llamarlo Lázaro…

Al sonido de este nombre, familiar, el hombre volvió la cara hacia nosotras; y vi que tenía una venda en los ojos.

—¿Ethel? —preguntó con voz bastante débil—. No quiero que entren visitas aquí. Sabes de sobra que lo tengo rigurosamente prohibido.

—Vamos, Laz; no empecemos —su voz era quejumbrosa—. No me puedes escatimar un poquitín de compañía. Hace veinte años y pico que no veía una cara nueva. Además, ha traído carne para los conejos.

La mujer se volvió y me hizo seña de que fuera a su lado.

—Quiere quedarse entre nosotros; ¿a que sí? —de repente me entró miedo y sentí ganas de salir, de huir de estas personas terribles y plateadas y de sus conejos blancos carnívoros.

—Creo que me voy a marchar; es hora de cenar.

El hombre de la silla profirió una carcajada estridente, aterrando al conejo que tenía sobre la rodilla, el cual saltó al suelo y desapareció.

La mujer acercó tanto su cara a la mía que creí que su aliento nauseabundo iba a anestesiarme.

—¿No quiere quedarse, y ser como nosotros? En siete años su piel se volverá como las estrellas; siete años tan sólo, y tendrá la enfermedad sagrada de la Biblia: ¡la lepra!

Eché a correr a trompicones, ahogada de horror; una curiosidad malsana me hizo mirar por encima del hombro al llegar a la puerta de la casa, y vi que la mujer, en la balaustrada, alzaba una mano a modo de saludo. Y al agitarla, se le desprendieron los dedos y cayeron al suelo como estrellas fugaces.”

FIN

Fuente consultada

https://lecturia.org/cuentos-y-relatos/leonora-carrington-conejos-blancos/762/?fbclid=IwY2xjawRy0QVleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFRRVJScFZNeUxOaXljem1Pc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHr6mK_9qL5hJg1fVW3Zs3u-OnTyBBYE1fZSUNS6V2b8nopZlu4XRIKZhw82g_aem_0JB2tgD0BCm3KJYOnlk6yw

Feliz 115º Aniversario Isidro Casanova

EFEMÉRIDE & HISTORIA

1911 – 15 de Mayo – 2026

115º Aniversario de Isidro Casanova

La Comisión Directiva de la Biblioteca Popular Rotaria de Isidro Casanova, saluda, agradece y felicita a las vecinas y los vecinos de la ciudad de Isidro Casanova, en su día.

¡Feliz 115º Aniversario Isidro Casanova!

jueves, 14 de mayo de 2026

Casanova 115 Años

INTERINSTITUCIONAL

Documental

Película V.H.S filmado en 1991, en la misa en memoria de las familias “Pioneras”, por Juan José Cambareri, fotógrafo y vecino, perteneciente a una, de las primeras familias de Isidro Casanova, adaptada al sistema digital por él mismo.

Video: Casanova 115 Años

Ver: https://www.youtube.com/watch?v=v3blq-2WdTw

Entrega de kits de semillas del Programa Huertas Matanceras

INFORMACIÓN COMUNITARIA

Desarrollo Social – Municipio de La Matanza

Programa Huertas Matanceras

El Programa Huertas Matanceras informa que ya se encuentra abierta la entrega de kits de semillas gratuitos para la temporada otoño-invierno 2026.

El Estado Municipal garantiza que cada vecina, vecino e institución pueda seguir cultivando alimentos sanos y frescos durante todo el año.

Se entregan de forma gratuita hasta agotar stock.

Deslizá para encontrar tu punto de entrega más cercano.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/desarrollolamatanza

Las bibliotecas populares están en riesgo

INTERINSTITUCIONAL

Federación de Bibliotecas Populares de la Provincia de Buenos Aires

Informa

Dar difusión

Un miércoles en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

El miércoles 13 de mayo, en la sede se atendió a los socios con turno, en la sala de los libros y en la sala de lectura de planta baja. Nos visitó Eliseo que vino a devolver libros y retiró un libro y una revista especializada, y nos comentó que está estudiando mecánica en un CFP.

Los sectores del salón de usos múltiples, están listo para las actividades de la Escuela de Educación Primaria de Adultos (EEPA); y para el taller de memoria para adultos mayores del jueves 14/05 (10:00Hs.), y la muestra de Caminos de libros.

Además, hemos tenido un vandalismo en la puerta del portón del costado de la biblioteca con la rotura del picaporte de bronce.

Por razones de seguridad se están desarrollando las actividades a puerta cerrada con llave.

Algunas imágenes.

Ex predio de IOS en Isidro Casanova

INFORMACIÓN COMUNITARIA

El1 Digital – Radio Universidad FM89.1

Sociedad

La Justicia habilitó la construcción de un importante supermercado en Isidro Casanova

El fallo reconoce el “derecho a construir y concluir” el centro comercial, proyecto que comenzó trece años atrás en el Distrito.

A más de trece años de la paralización de las obras, la Justicia habilitó la construcción de un supermercado de la cadena Coto en la localidad matancera de Isidro Casanova. Se trata del primer fallo favorable para continuar con los trabajos que cesaron en 2013.

Al momento de su paralización, la obra, que contemplaba la construcción del hipermercado y espacio de estacionamiento, contaba con un 45 por ciento de avance. Tras años de conflicto, la Justicia ordenó al Municipio levantar las medidas que impedían la construcción del hipermercado.

De esta manera, reconoce el “derecho a construir y concluir” el emprendimiento en base al permiso otorgado en 1998 y obliga a la Comuna a cesar cualquier clausura o restricción una vez firme la sentencia. Desde la empresa comunicaron que, si el fallo queda firma, reiniciarán las obras que, aproximadamente, demorarán entre seis y doce meses.

No obstante, desde el Municipio apelarían el fallo comunicado por la Justicia para evitar la construcción del supermercado en el lote de 293.426 metros cuadrados. Cabe recordar que la obra fue frenada en, al menos, cinco oportunidades. Fue en 2013 cuando el Gobierno local logró su paralización total, argumentando que hubo modificaciones en los planos que, como consecuencia, la convertían en una construcción nueva que necesitaba de nuevos permisos para seguir su curso.

El futuro del supermercado en La Matanza

Si bien la empresa recibió el fallo favorable en primera instancia, las obras no pueden retomarse hasta que el mismo no quede firme. De igual manera, desde la firma destacaron que se debe evaluar el estado actual de los trabajos, un proceso que puede demorar hasta un año.

Asimismo, la cadena de supermercados indicó que, de concretarse la edificación, se generarán más de mil puestos de trabajos directos y otros más indirectos. Sin embargo, vecinos de la zona expresaron su preocupación tanto por el futuro de los comerciantes como del terreno que sufriría modificaciones. (1)

Video: Se podría reactivar la construcción de Coto en Isidro Casanova

Ver: https://www.youtube.com/watch?v=TzUvJ3ZnUOY

En Radio Universidad, el móvil se encuentra en Isidro Casanova, ruta 3 kilómetro 20, en el terreno que históricamente se encuentra en disputa por la construcción de un supermercado COTO. Este año la justicia falló a favor del empresario y se reactivaría la obra. (2)

Fuentes consultada

1)-El1 Digital, 08/05/2026.

https://www.el1digital.com.ar/sociedad/la-justicia-habilito-la-construccion-de-un-importante-supermercado-en-isidro-casanova/

2)-Radio Universidad FM89.1, 13/05/2026.

https://www.youtube.com/watch?v=TzUvJ3ZnUOY