miércoles, 18 de febrero de 2026

18 de Febrero de 1819

HISTORIA & EFEMÉRIDE

BATALLA DE LA HERRADURA

EL CHOQUE QUE REVELÓ LAS PROFUNDAS DIVISIONES DE UNA PATRIA EN FORMACIÓN

El 18 de febrero de 1819, en la Posta de La Herradura, sobre la margen sur del río Tercero, en el actual departamento San Martín de la provincia de Córdoba, se libró una batalla que, aunque menor en escala, fue parte integrante de la primera de las guerras civiles argentinas: la Batalla de La Herradura.

Fue un enfrentamiento entre fuerzas directoriales enviadas desde Buenos Aires y las fuerzas federales al mando del caudillo santafesino Estanislao López. El resultado, difícil y prolongado, terminó siendo considerado una victoria estratégica para los directoriales bajo el mando del coronel Juan Bautista Bustos, futuro caudillo cordobés.

Este combate, más allá de sus números, puso de manifiesto la profunda división existente entre quienes defendían la autoridad central impuesta por el Directorio de Buenos Aires y las fuerzas provinciales que reclamaban autonomía y respeto a la soberanía de sus regiones.

ANTEDECEDENTES: EL DIRECTORIO, LOS FEDERALES Y LA GUERRA CIVIL QUE SE AVIZORABA

Desde 1815, la provincia de Santa Fe había logrado liberarse de la dependencia política de Buenos Aires, enfrentando y venciendo en varias oportunidades las invasiones que desde la capital eran enviadas para someterla. Estos hechos solidificaron el liderazgo de Estanislao López y la consolidación de una postura federativa que ya amenazaba con romper la unidad impuesta por el Directorio.

El Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón, en su afán de someter a Santa Fe, decidió desviar tropas que defendían la frontera norte contra los realistas para enviarlas contra los federales. Muy a regañadientes, Manuel Belgrano accedió a enviar al coronel Juan Bautista Bustos, quien había sido derrotado en la Batalla de Fraile Muerto el 20 de noviembre de 1818, donde López, con su astucia táctica, neutralizó la ofensiva directorial.

A comienzos de 1819, y ante la necesidad de reforzar esa ofensiva, el Directorio concentró fuerzas en distintos frentes: Juan José Viamonte con más de 2.500 hombres en San Nicolás de los Arroyos, Belgrano con unos 3.000 que descendían desde Tucumán, y Bustos con poco más de 800 hombres en Córdoba, reforzado con escuadrones bajo los coroneles Gregorio Aráoz de Lamadrid y José María Paz. Frente a ellos, López contaba con alrededor de 1.500 a 2.000 hombres.

JUAN BAUTISTA BUSTOS Y ESTANISLAO LÓPEZ: CAUDILLOS Y PROYECTOS EN CHOQUE

En esta batalla, la importancia de Estanislao López queda patente como caudillo santafesino, defensor incansable de la autonomía provincial, cuya autoridad y prestigio se consolidaban con cada enfrentamiento con las fuerzas centralistas. Por su parte, Juan Bautista Bustos no era solo un oficial enviado por el Directorio, sino un líder regional emergente que combinaba disciplina militar con comprensión de los intereses provinciales, perfil que lo llevaría a consolidarse como gobernador de Córdoba y referente del federalismo interior.

Ambos hombres, enfrentados en La Herradura, simbolizan la tensión histórica entre centralismo y federalismo: López continuó fortaleciendo Santa Fe y su liderazgo, mientras Bustos ganó reconocimiento que le permitió influir decisivamente en la política cordobesa y en la defensa de las provincias frente a Buenos Aires.

LA BATALLA: ESTRATEGIA, RESISTENCIA Y CORAJE

Bustos, consciente de la superioridad numérica del enemigo, escogió sabiamente su terreno. Situó sus fuerzas en una curva profunda del río Tercero, que describía una herradura natural, y allí levantó defensas con empalizadas y carretas armadas con piezas de artillería, haciendo difícil cualquier ataque frontal.

El 18 de febrero de 1819 se desató el combate. Durante tres días López ordenó una y otra vez el asalto sobre la posición defendida por Bustos, sin lograr quebrarla. Las tropas federales repetidamente chocaron con la infantería y artillería bien parapetadas. Las salidas de caballería, lideradas por los coroneles Gregorio Aráoz de Lamadrid y José María Paz, intentaron perseguir a las fuerzas federales, aunque esos movimientos también mostraron lo errático de la guerra civil: estos jefes, veteranos de campañas por la libertad, sentían el peso de luchar entre hermanos.

Al no poder atraer a Bustos a campo abierto ni forzar la posición defendida, López decidió finalmente retirar sus fuerzas. Los partes oficiales de la época difieren: Bustos afirmó haber perseguido a los federales hasta la Villa de los Ranchos, mientras López alegó haber optado por la retirada sin haber sido vencido en combate abierto. En realidad, la batalla quedó en un empate táctico, aunque se la considera estratégicamente favorable a Bustos porque impidió a López avanzar sobre Córdoba.

DESPUÉS DE LA BATALLA: ARMISTICIOS Y CAMINO A CEPEDA

Tras el combate, López inició maniobras hacia el noroeste, pero al llegar a la Villa de los Ranchos recibió noticias preocupantes sobre la situación en Rosario, donde las fuerzas directoriales de Viamonte estaban cercadas por federales. Fue entonces cuando López propuso un armisticio con Viamonte, aceptado por ambas partes, firmado el 12 de abril de 1819, aunque apenas duró ocho meses.

Durante ese breve período, las provincias siguieron marcando su propio rumbo: Santa Fe elaboró y sancionó una constitución provincial de corte republicano, y López consolidó su autoridad regional. Bustos, por su parte, se consolidó como figura central en Córdoba, y su influencia sería decisiva en los años posteriores para sostener el federalismo interior.

Lo que siguió fue el acceso definitivo de los federales al triunfo sobre el Directorio unitarista en la Batalla de Cepeda de 1820, que marcó el fin del sistema directorial y la apertura de una etapa de autonomías provinciales que modelarían el federalismo argentino.

LA BATALLA DE LA HERRADURA, UNA LECCIÓN

La Batalla de La Herradura no fue simplemente otro choque de fuerzas: fue un espejo en el que quedó reflejada la crisis de la joven patria.

La autoridad impuesta desde Buenos Aires, sin respeto por las realidades provinciales, chocó con la voluntad de autonomía de los territorios interiores. Bustos y López no solo representaron ejércitos, sino proyectos contradictorios de organización política para nuestras Provincias Unidas.

El resultado de este combate, la negociación posterior y los hechos que le siguieron enseñan que la Argentina no se forjó por decreto, sino por la lucha de sus pueblos por su propio destino y su propio lugar en la historia.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/revisionismohistoricoargentino