jueves, 22 de enero de 2026

22 de enero de 1841

HISTORIA & EFEMÉRIDE

Revisionismo Histórico Argentino

UNA DECISIÓN SOBERANA

El 22 de enero de 1841 Juan Manuel de Rosas tomó una decisión central para la historia argentina: prohibió la navegación de los ríos Paraná y Uruguay a los buques mercantes extranjeros, desde la isla Martín García hasta Montevideo. No fue una medida menor ni circunstancial, sino un acto político consciente que afirmaba la soberanía de la Confederación Argentina en un momento en que las potencias imperiales pretendían convertir los ríos interiores en simples vías de penetración comercial.

LOS RÍOS NO ERAN INTERNACIONALES: ERAN ARGENTINOS

Rosas sostuvo con firmeza que los ríos interiores formaban parte indivisible del territorio nacional y que su navegación debía estar bajo control argentino. La llamada “libre navegación” no era un principio inocente: significaba abrir el corazón económico del país a intereses extranjeros, facilitar el contrabando y vaciar de contenido la autoridad política de la Confederación. Defender los ríos era defender la independencia real.

EL CONTEXTO DE PRESIÓN EXTRANJERA

La decisión del 22 de enero se dio en un escenario marcado por el bloqueo francés de 1840 y por la constante intromisión europea en los asuntos del Río de la Plata. Montevideo funcionaba como enclave comercial y político de esos intereses. Al cerrar la navegación extranjera, Rosas desarticuló ese circuito y afirmó que ninguna potencia podía decidir sobre los ríos argentinos sin el consentimiento del gobierno nacional.

UN ACTO FEDERAL PARA DEFENDER EL INTERIOR

La prohibición también tuvo un sentido profundamente federal. Impidió que el comercio extranjero ingresara directamente al interior al margen de la autoridad central y cortó el uso de los ríos como herramienta para sostener rebeliones internas. Rosas entendió que sin control de las vías fluviales no había orden, ni unidad, ni federalismo posible, sino fragmentación y dependencia.

UN PRINCIPIO QUE MARCÓ EL RUMBO

El 22 de enero de 1841 fijó una línea política clara e innegociable: los ríos argentinos no se abrían por presión diplomática ni por conveniencia comercial. Ese principio, afirmado primero desde el gobierno, sería defendido años más tarde con las armas cuando las potencias extranjeras intentaron imponer por la fuerza lo que no habían logrado imponer por decisión política.

UN HECHO POCO RECORDADO QUE HOY REIVINDICAMOS

Este episodio es poco conocido, pero resulta fundamental para entender la concepción de soberanía que sostuvo la Confederación Argentina. Hoy lo recordamos y lo reivindicamos porque expresa con claridad una idea de país que no se resigna a la dependencia ni acepta que sus recursos y sus ríos estén al servicio de intereses ajenos. El 22 de enero de 1841 no se cerraron ríos: se afirmó una nación.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/revisionismohistoricoargentino