HISTORIA & EFEMÉRIDE
Calfucurá “Piedra Azul”
El señor de las pampas que desafió a la frontera
El 3 de junio de 1873, moría en Chilihué, en la
actual región pampeana, el gran líder mapuche Juan Calfucurá, también escrito
Callvucurá o Kallfükurra, cuyo nombre suele traducirse como “Piedra Azul”.
Fue uno de los jefes indígenas más poderosos e
influyentes del siglo XIX en el sur del continente. Nacido al oeste de la
cordillera, en territorio vinculado al mundo mapuche, Calfucurá cruzó hacia las
pampas y construyó desde Salinas Grandes un verdadero poder político, militar y
diplomático.
No fue solo un guerrero de lanza y caballo: fue
también un estratega capaz de negociar con gobiernos, enviar correspondencia,
sellar alianzas y sostener una organización propia.
El Museo Histórico Nacional conserva incluso un
sello usado por su cacicazgo, prueba de una estructura política con
escribientes y formas de comunicación institucional. Durante décadas, su figura
quedó asociada a los grandes conflictos de la frontera sur bonaerense.
Encabezó malones e incursiones, intervino en
disputas entre Buenos Aires y la Confederación, y mantuvo relaciones cambiantes
con caudillos y gobiernos criollos.
Después de Caseros, el equilibrio de poder en
la región se transformó, y Calfucurá supo moverse en ese escenario turbulento
donde se cruzaban política nacional, comercio de ganado, control territorial y
supervivencia indígena.
Su influencia llegó a ser enorme. Desde Salinas
Grandes, articuló una confederación de fuerzas indígenas que ejerció control
sobre territorios claves de la actual La Pampa, zonas de Río Negro, Neuquén y
la frontera bonaerense.
El Museo Roca recuerda que Calfucurá fue cabeza
de una confederación indígena y que mantuvo su soberanía hasta su muerte, en
1873. Uno de los puntos estratégicos de su mundo fue Carhué, considerado una
verdadera llave hacia Salinas Grandes y otros espacios vitales para el poder
político y económico indígena.
Según recuerda el Museo Roca, en su lecho de
muerte habría pedido a su hijo Manuel Namuncurá: no entregar jamás Carhué.
Su última gran derrota llegó en el combate de
Pichi-Carhué o San Carlos, ocurrido el 8 de marzo de 1872, cuando las fuerzas
nacionales y sus aliados indígenas enfrentaron a los guerreros de Calfucurá.
Esa batalla marcó un punto de quiebre en la frontera sur y anticipó el avance
militar que, pocos años después, desembocaría en la llamada Conquista del
Desierto.
Calfucurá murió en 1873, pero su historia no
terminó allí. Años después, su tumba fue profanada y sus restos terminaron en
el Museo de La Plata, un hecho que hoy forma parte de los reclamos de
restitución impulsados por comunidades mapuches.
Juan Calfucurá fue mucho más que un nombre de
frontera: fue un líder mapuche, un conductor político, un estratega militar y
una figura central para comprender el choque, la negociación y la disputa por
el territorio en la Argentina del siglo XIX.
Fuente consultada