viernes, 20 de febrero de 2026

Más que palabras

REFLEXIÓN

“Todo lo que nos rodea es falso e irreal,

falsa la historia que nos enseñaron,

falsas las creencias económicas que nos impusieron,

falsas las perspectivas mundiales que nos presentan,

falsas las disyuntivas políticas que nos ofrecen,

irreales las libertades que los textos aseguran.”

Raúl Scalabrini Ortíz*

*Pensador, historiador, filósofo, periodista, escritor, ensayista y poeta argentino, agrimensor e ingeniero de profesión. (1898-1959)

Fuente consultada

Raúl Scalabrini Ortiz, Política Británica en el Río de la Plata, 1940.

20 de Febrero de 1827

HISTORIA & EFEMÉRIDE

BATALLA DE ITUZAINGÓ

LA VICTORIA QUE NO QUISIERON CONSAGRAR

El nombre de Ituzaingó no es solamente el de una batalla. Es también el de una marcha cuya partitura fue hallada en el cuartel general del ejército imperial tras la derrota brasileña del 20 de febrero de 1827. Pensada para celebrar el desfile triunfal de Pedro I en Buenos Aires, terminó convertida en símbolo de la victoria argentino-oriental y, con el tiempo, en marcha presidencial. Ironías de la historia: lo que debía glorificar al Imperio pasó a honrar a quienes lo derrotaron.

El llamado Ejército Republicano, compuesto por tropas y oficiales argentinos y orientales, estaba al mando de Carlos María de Alvear. Entre sus jefes figuraban José María Paz, Juan Lavalle, Ángel Pacheco y Federico de Brandsen. La oficialidad era de primer nivel. La tropa, curtida. El enemigo, superior en número. El resultado fue una victoria patriota en campo abierto, en territorio brasileño.

Sin embargo, alrededor de la figura de Alvear siempre hubo controversias. No sólo por su desempeño táctico —duramente cuestionado por varios de sus propios oficiales— sino por sus antecedentes políticos. Fue Director Supremo en 1815 y su breve paso por el poder dejó huellas: centralismo, enfrentamiento con las provincias y aquella célebre carta ofreciendo el país como protectorado británico. Su canciller entonces era Manuel José García, el mismo que reaparecería en 1827 como negociador de la paz con el Brasil.

ITUZAINGÓ: TRIUNFO MILITAR, DIRECCIÓN DISCUTIDA

La batalla, conocida en Brasil como Paso del Rosario, fue sangrienta y extensa. Doce horas de combate. Cargas de caballería, fuego de artillería, infantería resistiendo posiciones clave. Los imperiales se retiraron dejando parque y trofeos. Pero no fueron perseguidos a fondo.

Ahí está el punto que el revisionismo subraya. Paz escribió que la victoria fue fruto de las “inspiraciones individuales del momento” más que de una conducción estratégica brillante. Oficiales como Lavalle, Brandsen y otros dejaron testimonios críticos.

Cecilia González Espul recoge la coincidencia de Fregeiro, Quesada y Beverina en señalar como error grave la falta de persecución decisiva que hubiera destruido al enemigo.

¿Fue ineptitud o decisión deliberada? La pregunta no es caprichosa. Porque si la derrota imperial hubiera sido total, el camino hacia una solución favorable a las Provincias Unidas quedaba abierto.

RIVADAVIA, LA PAZ Y EL INTERÉS BRITÁNICO

Mientras los soldados peleaban, en Buenos Aires gobernaba Bernardino Rivadavia, elegido en medio de la guerra por maniobra unitaria. La causa oriental era popular en las provincias: la reincorporación votada por el Congreso de la Florida tras la gesta de los Treinta y Tres Orientales encabezados por Juan Antonio Lavalleja había sido aceptada por el Congreso Nacional, provocando la declaración formal de guerra del Brasil.

Pero Rivadavia y su círculo veían el conflicto desde otra óptica: puerto, comercio, vínculos con Inglaterra, rechazo a la presión de los gobernadores federales. En ese contexto designó nuevamente a Manuel José García para negociar la paz bajo mediación británica, representada por John Ponsonby.

Ponsonby no ocultaba su coincidencia con García. Inglaterra necesitaba que la desembocadura del Plata no quedara en manos de un solo Estado fuerte. Ni un Brasil extendido hasta el estuario ni una Argentina que reincorporara la Banda Oriental. La solución era la creación de un Estado independiente que funcionara como tapón comercial y geopolítico.

Para que ese diseño prosperara, ninguna de las partes debía obtener una victoria aplastante.

DE JUNCAL A LA CONVENCIÓN PRELIMINAR

Poco antes de Ituzaingó, Guillermo Brown había destrozado a la escuadra brasileña en Juncal. Luego vino la victoria terrestre en territorio imperial. El escenario militar era favorable.

Sin embargo, tras la batalla se ordenó el repliegue. El ejército quedó estacionado, agotado y sin recursos suficientes. En mayo de 1827, García firmó un tratado preliminar que reconocía la Banda Oriental como parte del Brasil y aceptaba indemnizaciones. El escándalo fue mayúsculo. Rivadavia rechazó el acuerdo y renunció, pero el daño político ya estaba hecho.

Finalmente, en 1828, la Convención Preliminar de Paz consagró la independencia del Estado Oriental del Uruguay. Se evitó la anexión brasileña, pero también se frustró la reincorporación a las Provincias Unidas. Inglaterra obtuvo lo que buscaba: equilibrio fragmentado en la cuenca del Plata.

LA BALCANIZACIÓN DEL RÍO DE LA PLATA

Con la independencia oriental se consolidó la fragmentación del antiguo Virreinato. Bolivia ya se había separado; Paraguay permanecía aislado. La unidad territorial quedó definitivamente quebrada.

Desde una mirada revisionista clásica, Ituzaingó demuestra dos cosas. Primero, que los pueblos rioplatenses podían derrotar a un Imperio en su propio territorio. Segundo, que las victorias militares pueden diluirse cuando la conducción política no comparte el mismo objetivo estratégico que los soldados que combaten.

Ituzaingó fue grande en el campo de batalla. Pero su fruto fue administrado en despachos donde pesaron más los equilibrios diplomáticos que la sangre derramada. Esa es la verdadera tragedia de aquella jornada gloriosa del 20 de febrero de 1827.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/revisionismohistoricoargentino

Sexta clase del Taller de Memoria en la Biblioteca

INSTITUCIONAL

Biblioteca Popular Rotaria

El jueves 19 de febrero, desde las 9 horas, hasta las 10:30 horas se llevó a cabo, la sexta clase del Taller de Memoria para adultos mayores, a cargo de la profesora Silvana M. Zarate, en nuestra sede de la Biblioteca Popular Rotaria, la cual se desarrolló en el salón de usos múltiples.

Las próximas clases se realizarán todos los jueves de febrero y marzo, en el mismo horario de 9 a 10:30 horas.

Algunas imágenes.

Más información

Taller de Memoria

(para adultos mayores)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

Próxima clase: el jueves 26 de febrero (9 a 10:30 Hs.)

Lugar: Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova

Más que palabras

PSICOLOGÍA & REFLEXIÓN

“Las sociedades enfermas producen líderes enfermos.

Estos líderes se fortalecen en las masas ignorantes.”

Erich Fromm

jueves, 19 de febrero de 2026

Invitación a la presentación del libro de Emilio Martín

INSTITUCIONAL

INVITACIÓN

Presentación del Libro: Grandes DesCuentos / Autor: Emilio Martín

Día: Sábado 28 de Marzo – 17 Horas

Lugar: Biblioteca Popular Rotaria

Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova – La Matanza

Entrada libre y Gratuita

Formación Profesional y Laboral 2026

CAPACITACIÓN

¡Cursos gratuitos de formación profesional y laboral para nuestra comunidad!

Abrimos inscripciones a todos los talleres formativos.

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Sabías qué

HISTORIA

LAS MALVINAS Y LA POLÍTICA EXTERIOR DE LA CONFEDERACIÓN

Mientras la causa federal se afirmaba en el interior, el gobierno de Buenos Aires ejercía sin discusión actos concretos y efectivos de soberanía en sus posesiones australes.

Ya en 1820 el coronel Jorge Jewitt, designado gobernador de las Islas Malvinas, notificó formalmente a los buques extranjeros la prohibición de la pesca de anfibios en esas costas.

No se trató de una declaración retórica sino de un acto de autoridad ejercido ante terceros.

En 1824 se concedió a Luis Vernet la Isla Soledad para establecer una colonia permanente, consolidando derechos previamente ejercidos por las Provincias Unidas como sucesoras de España. Vernet pobló, organizó y defendió el establecimiento con capital propio; introdujo ganado, levantó instalaciones, reglamentó la explotación de recursos y sostuvo la colonia allí donde franceses e ingleses habían fracasado.

En 1829 fue nombrado comandante político y militar de las islas y de las costas adyacentes hasta el Cabo de Hornos, con autoridad efectiva, reglamentos, fuerza armada y artillería. Existía población, gobierno y jurisdicción. Los años 1829–1831 fueron precisamente los de mayor actividad en el archipiélago, con Puerto Soledad en pleno desarrollo, lo que desmiente cualquier insinuación de abandono o desinterés.

EL CONFLICTO CON LOS ESTADOS UNIDOS Y EL ATROPELLO DE LA LEXINGTON

Cuando buques norteamericanos persistieron en la pesca ilegal pese a reiteradas intimaciones, Vernet procedió conforme al derecho vigente y apresó las goletas Harriet, Superior y Breakwater. Los capitanes reconocieron la infracción y aceptaron someterse al juicio de Buenos Aires.

Sin embargo, el cónsul estadounidense Slacum desconoció la jurisdicción argentina y promovió una reacción armada. En diciembre de 1831 la corbeta de guerra Lexington irrumpió en Puerto Soledad, inutilizó la artillería, destruyó instalaciones, saqueó bienes particulares y se llevó prisioneros, actuando como fuerza de represalia contra una población civil indefensa.

El gobierno de Buenos Aires reclamó satisfacción e indemnización conforme al derecho de gentes, instruyendo al cuerpo legislativo sobre el origen y estado de la cuestión con los Estados Unidos mediante la publicación oficial de documentos en 1832. El encargado de negocios Baylies, lejos de reparar el daño, solicitó sus pasaportes y abandonó el país, dejando la cuestión abierta y debilitada la defensa material del archipiélago.

LA REAPARICIÓN DE LA PRETENSIÓN BRITÁNICA Y LA USURPACIÓN DE 1833

Mientras los Estados Unidos se retiraban del escenario, la Gran Bretaña reapareció invocando una supuesta soberanía sobre las islas. El ministro Woodbine Parish ya había presentado en 1829 una protesta basada en el descubrimiento y la ocupación inglesa del siglo XVIII. Esa nota no fue contestada formalmente en medio de las graves convulsiones internas que atravesaba el país; pero el silencio diplomático jamás significó asentimiento, menos aún, cuando los actos de dominio argentino eran públicos y notorios.

Si Inglaterra aspiraba sinceramente a una respuesta, pudo reiterar su comunicación; nunca derivar de esa circunstancia un pretendido derecho a la acción armada.

El 2 de enero de 1833 la corbeta británica Clio exigió la rendición de las autoridades establecidas en Puerto Luis y las desalojó por la fuerza. No medió tratado, cesión ni declaración de guerra.

Fue un acto unilateral de ocupación armada contra un establecimiento organizado de un país con el cual mantenía relaciones amistosas. La explicación posterior de algunos autores británicos —según la cual la Clio fue enviada simplemente porque no se había respondido la protesta de Parish— desconoce los usos diplomáticos más elementales y la diferencia entre tomar posesión de un territorio desierto y expulsar autoridades legítimas.

EL INTERCAMBIO DIPLOMÁTICO CON PALMERSTON

La protesta argentina fue inmediata. Se declaró formalmente que, siendo las Provincias Unidas sucesoras de España en todos sus derechos, la Gran Bretaña no podía adquirir título alguno nuevo sobre las islas. Se protestó contra “la soberanía asumida últimamente en las islas Malvinas por la corona de la Gran Bretaña y contra el despojo y eyección del establecimiento de la República en Puerto Luis”, exigiendo las reparaciones correspondientes.

La respuesta inglesa, presentada tras más de seis meses de demora, reiteró los argumentos ya esgrimidos: descubrimiento original, ocupación inglesa y restitución del establecimiento en 1771.

Añadía que el retiro de 1774 no invalidaba sus derechos y que, al no haber sido contestada la protesta de 1829, el gobierno argentino no debía sorprenderse por lo ocurrido. Lord Palmerston negó además la existencia de cualquier promesa secreta y sostuvo que Inglaterra no podía reconocer a la Argentina derechos derivados de España que ella había negado a esta última.

Tales argumentos no resisten examen. La falta de contestación formal no podía crear un derecho inexistente. Los actos de soberanía ejercidos por la República entre 1829 y 1831 eran el más claro desmentido a cualquier pretensión contraria.

Por otra parte, Inglaterra había reconocido en distintos momentos la soberanía española en el Atlántico sur, comprometiéndose a no navegar ni comerciar en los mares del Sud en tratados anteriores y aceptando la restitución de 1771 con reserva expresa de derechos por parte de España.

Desde 1774, año en que evacuó Puerto Egmont, guardó un prolongado silencio mientras España ejercía posesión exclusiva.

Manuel Moreno replicó el 29 de diciembre de 1834 con un alegato orgánico y documentado en defensa de los derechos argentinos. Publicó además en Londres un folleto destinado a ilustrar a la opinión pública sobre el carácter violento de la ocupación.

Las ulteriores reclamaciones argentinas fueron respondidas con negativas categóricas a discutir en forma leal los títulos respectivos. La cuestión quedó abierta, pero la posición argentina no varió.

LOS FUNDAMENTOS HISTÓRICOS Y JURÍDICOS

La soberanía española sobre las islas derivaba de la concesión pontificia y de la ocupación efectiva de los territorios del Atlántico meridional, reconocida en distintos instrumentos internacionales.

Desde 1764 —como sucesora de Francia— hasta 1811 España ejerció posesión efectiva de Puerto Soledad, y desde 1774 lo hizo en forma exclusiva sobre todo el archipiélago. Inglaterra evacuó Puerto Egmont en 1774 y en 1790 se comprometió nuevamente a no establecerse en las costas orientales u occidentales de la América meridional ni en las islas adyacentes.

Las Malvinas fueron incorporadas al gobierno y territorio dependiente de Buenos Aires por decisión española y esa situación no sufrió alteración hasta la Revolución. La República Argentina sucedió jurídicamente a España en todos sus derechos y obligaciones.

Entre 1820 y el 2 de enero de 1833 ejerció ocupación pacífica y exclusiva del archipiélago, hasta que sus autoridades fueron desalojadas por la fuerza. Más tarde, en el tratado de reconocimiento, paz y amistad con España de 1863, la antigua metrópoli renunció a toda soberanía, derechos y acciones que le correspondieran sobre los territorios que integraban la Nación Argentina.

Por su parte, Inglaterra no puede invocar ni primer ocupante, ni cesión válida, ni derecho derivado de tratado alguno con España o con la Argentina. Sólo tiene a su favor la ocupación precaria del siglo XVIII y el despojo violento de 1833.

LA CUESTIÓN MALVINAS DURANTE EL SEGUNDO GOBIERNO DE ROSAS

Rosas llega por segunda vez al gobierno en 1835, cuando las Islas Malvinas ya habían sido tomadas por Inglaterra. Desde 1838 el bloqueo francés y luego la intervención anglo-francesa agravaron la situación económica y financiera del país. Los acreedores ingleses, Baring Brothers y Cía., presionaban por el cobro del empréstito de 1824, cuya garantía comprometía el territorio nacional. Según Saldías, se insinuó la entrega de las Malvinas como forma de pago.

Rosas respondió mediante su ministro Insiarte en 1843 proponiendo que, si el gobierno británico reconocía previamente los derechos argentinos sobre las islas, podría considerarse su cesión como parte de la solución de la deuda. La condición implicaba el reconocimiento expreso de la soberanía argentina, algo que Londres no podía admitir sin contradecir su propio acto de 1833. La propuesta ganó tiempo y neutralizó presiones, pero no fue aceptada. La cuestión territorial jamás fue cedida en derecho.

Mientras tanto, continuaron las agresiones navales y el bloqueo del Río de la Plata. En ningún momento el gobierno argentino reconoció la legitimidad de la ocupación británica. La integridad territorial fue sostenida como principio constante, aun en medio del aislamiento y la guerra.

CONCLUSIÓN

La cuestión Malvinas se apoya en una cadena histórica coherente: soberanía española reconocida, posesión efectiva y exclusiva, sucesión jurídica argentina, ejercicio concreto de autoridad hasta 1833, protesta inmediata contra el despojo y mantenimiento invariable del reclamo.

La ocupación británica carece de título originario válido y se funda en la imposición de la fuerza. Los documentos diplomáticos, los antecedentes históricos y la continuidad jurídica configuran un derecho que no nace de una reivindicación tardía, sino de la sucesión legítima y la posesión efectiva interrumpida por un acto de violencia.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/revisionismohistoricoargentino

Un miércoles en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova

El miércoles 18 de febrero, se atendió a los socios y lectores con turno, en la sala de los libros y en el salón de usos múltiples de planta baja.

Se reacomodó las sillas y mesas del salón de usos múltiples y está todo listo para la actividad del jueves 19/02 del taller de memoria para adultos mayores en la sede (de 9:00 a 10:30 Hs.).

El presidente de la institución recibió nuevamente al escritor Emilio Martín, por temas culturales y por la presentación de su libro, que se reprogramó para el sábado 28/03.

Además, el joven lector Sebastián tuvo la fortuna de intercambiar dialogo con el escritor Emilio Martin, con el cual quedo asombrado por su dialéctica y sugerencias de lectura.

Por razones de seguridad se están desarrollando las actividades a puerta cerrada con llave.

Algunas imágenes.

FIP palabra en el mundo 2026

INTERINSTITUCIONAL

INVITACIÓN

XX Festival Internacional de la Palabra

Hoy jueves a la mañana hay taller de memoria para adultos en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova

Salón de usos múltiples

Taller de Memoria (para adultos mayores)

Hoy jueves 19 de febrero (9:00 Hs. a 10:30 Hs.)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Súmate a la Guardia Urbana Local

INFORMACIÓN COMUNITARIA

Municipio de La Matanza

¡Súmate a la Guardia Urbana Local!

¿Querés formar parte del equipo de Guardia Urbana?

¡Esta es tu oportunidad!

Requisitos:

Haber pertenecido a fuerzas de seguridad provinciales y/o nacionales.

Tener entre 25 y 55 años.

Secundario completo.

Registro de conducir con una antigüedad mayor a 2 años.

Si cumplís con los requisitos, súmate completando el formulario en:

lamatanza.gov.ar/proteccionciudadana/guardia-urbana

¡Te estamos esperando!

Taller de Poesía inicia en marzo

DIFUSIÓN

Taller de Poesía – Cuento – Novela

Llega marzo y empezamos

noracoria.wixsite.com/literatura

noracoriabreg@hotmail.com

Más que palabras

LITERATURA

Mañana Dios dirá

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De tanto comer salteado

ya me estoy acostumbrando.

Si temprano me levanto

y no hay yerba dentro el tarro

pa´que esperar el milagro,

me dibujo una sonrisa

y me voy yendo de prisa

a ver, si consigo algo…

Con qunientos de mandados

que le hice a Doña Mari,

con trecientos de Fornari

por regarle los rosales.

Por lavarle el auto a Juarez

y por vender los cartones,

hoy con mi perra Dolores,

no pasé necesidades.

Carlos Parrella