jueves, 11 de junio de 2026

Hoy jueves a la mañana hay taller de memoria para adultos en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova

Salón de usos múltiples

Taller de Memoria (para adultos mayores)

Hoy jueves 11 de junio (10:00 Hs. a 11:30 Hs.)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

miércoles, 10 de junio de 2026

Fan Fest 26

INFORMACIÓN COMUNITARIA

DIFUSIÓN

El partido se juega en la cancha.

La pasión se vive en MTZ.

Este martes 16 de junio llega el primer Fan Fest MTZ 2026.

Predio UNLaM – Av. Pte. Perón 1900

Desde las 20h

Argentina Vs. Argelia | 22h

Pantalla gigante

Actividades y entretenimiento

Miles de corazones alentando

Tu lugar para alentar, compartir y disfrutar.

¿Estás listo para vivir el Mundial como nunca antes?

Fuente consultada

https://www.facebook.com/municipiodelamatanza

Un martes en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

El martes 9 de junio, en la Biblioteca Popular Rotaria de Isidro Casanova, se atendió los socios con turno, en la sala de libros.

La docente de la Escuela de Educación Primaria de Adultos Patricia, dicto clase a sus alumnos.

Ya está todo listo, para las actividades del jueves 11/06 con el taller de memoria para adultos mayores en la sede (de 10:00 a 11:30 Hs.) y del miércoles 10/06 la muestra de Caminos de libros (de 14 a 15:30 Hs.).

Por razones de seguridad se están desarrollando las actividades a puerta cerrada con llave.

Algunas imágenes.

10 de Junio

EFEMÉRIDE

Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Islas del Atlántico Sur y Sector Antártico.

Más información

En noviembre de 1973, se sancionó en Argentina la Ley 20561, con la cual se fijó el 10 de junio como día oportuno para expresar y reafirmar el reclamo de soberanía sobre los territorios de las islas Malvinas e inmediaciones, actualmente dominadas por el gobierno británico. La elección de esta fecha radica en que el mismo día, pero de 1829, se creó la primera Comandancia Política y Militar, cuya gobernación se designó a D. Luis Vernet, a quien, de esta manera, se lo convirtió en el primer gobernador de las islas Malvinas y adyacencias al Cabo de Hornos.

El 3 de enero de 1833 tropas inglesas desplazaron por la fuerza a los habitantes y a las instituciones argentinas que funcionaban allí luego de que Argentina culminara su proceso de independencia y quedara como heredera legítima de los territorios que antes pertenecían a España. Desde este desplazamiento e invasión inglesa, sucesivos gobiernos argentinos han pedido, a través de vías diplomáticas y sin resultados favorables, abrir el diálogo para encontrar una solución a este conflicto.

Desde este desplazamiento e invasión inglesa, sucesivos gobiernos argentinos han pedido, a través de vías diplomáticas y sin resultados favorables, abrir el diálogo para encontrar una solución a este conflicto.

La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el conflicto en 1965 y lo entendió como un acto de colonialismo que atenta los derechos humanos básicos, pone en riesgo la seguridad internacional y contradice la Resolución 1514 (1960), la cual exhorta a los países que aún mantienen colonias a disolverlas.

El reclamo de Argentina está acompañado por numerosos países latinoamericanos, la ONU y la Comunidad Internacional.

Fuente consultada

https://www.mendoza.edu.ar/10-de-junio-qdia-de-la-reafirmacion-de-los-derechos-argentinos-sobre-las-islas-malvinas-islas-del-atlantico-sur-y-sector-antarticoq/

martes, 9 de junio de 2026

Ambrosio Sandes

HISTORIA

¿El civilizado o la bestia?

A veces, el rostro más brutal de la historia lleva uniforme, galones… y cicatrices.

Tuvo 53 heridas. Sí, cincuenta y tres. De lanza, de sable, de puñal, de bayoneta y de bala. En el pecho, en el vientre, en la espalda, en los brazos, en las piernas. Vivió con una hoja rota de acero incrustada en el costado, se reacomodó las vísceras con las manos, cabalgó con el pulmón perforado, y aún así siguió peleando. Su cuerpo era un museo de cicatrices, una topografía del dolor. Pero no se rendía. Nunca.

Ambrosio Sandes no fue un simple coronel. Fue una fuerza. Una tormenta a caballo. Un guerrero nacido para los tiempos más feroces. Si el coraje se midiera en heridas y resistencia, su nombre estaría tallado junto a los grandes de la historia militar universal. Y, sin embargo, lo que dejó atrás no fue solo asombro, sino también espanto. Porque Sandes no era un monstruo aislado: era el reflejo exacto de su época.

Una época donde la vida humana valía menos que una moneda, donde degollar a un rendido era más común que firmar un pacto, donde los ejércitos no solo guerreaban: arrasaban. Sandes fue la lanza encarnada de una Argentina en llamas, donde el sable era ley y el indulto, una fantasía débil para los débiles. Porque fue muchas cosas: valiente hasta la locura, implacable hasta el crimen, indestructible hasta lo sobrehumano.

Y por eso —aunque lo odien, lo acusen, lo maldigan— hay que contarlo. Porque la historia no se construye solo con héroes de bronce, sino también con esos hombres oscuros que marcaron a fuego cada paso de su siglo.

En ese país que debatía entre 'civilización y barbarie', como escribía Sarmiento, Sandes fue la paradoja hecha carne. Porque si él era el brazo armado de la civilización, ¿entonces quién era la barbarie? ¿El gaucho que ofrecía un mate o el coronel que respondía con una lanza? ¿El Chacho con su poncho o Sandes con su sable? Tal vez esa es la gran pregunta que su figura nos deja: ¿quién era realmente el civilizado y quién la bestia?

Nació en Paysandú, en 1815, cuando el mundo era una caldera y las provincias hervían en guerras interminables. Desde joven anduvo metido en entreveros con Fructuoso Rivera, como parte del Partido Colorado, donde ya se ganó fama de cruel. El ejército era su casa, el sable su respuesta, y el silencio su forma de conversar. Sus soldados lo obedecían como se obedece a un rayo: por reflejo y por miedo.

Fue temido tanto por enemigos como por partidarios. Callaba como si guardar palabras fuera una estrategia. Solo hablaba para mandar o amenazar. Su presencia era un relámpago sin trueno. No necesitaba gritar. Su sola mirada descomponía las tripas del más valiente. Hablaba poco. Pero cuando lo hacía, cada palabra caía como piedra en ataúd.

Peleó con Rivera en el Uruguay, pero su brújula no era ideológica, sino militar. Se unió a Urquiza solo para ver caer a Rosas, y luego marchó con Venancio Flores, hasta que los egos chocaron como sables cruzados. Entonces volvió la mirada a Buenos Aires, donde encontró su lugar definitivo: al servicio del orden porteño, el sable sin disculpas, y la obediencia sin preguntas.

En 1859 peleó en Cepeda. Lo dieron por muerto. Herido de gravedad, tirado como un trapo agujereado, sobrevivió. Se recuperó, como siempre, y volvió al frente con más rabia que carne. Poco después, fue ascendido tras su participación en una de las más cruentas represiones de la historia argentina: Cañada de Gómez. Allí, según algunos relatos de la época, se produjo la ejecución sumaria de hasta 300 soldados y jefes federales rendidos.

Aunque no está documentado que Sandes los haya degollado personalmente, fue señalado como uno de los principales responsables de la masacre, lo que le valió su ascenso a coronel. Ésa fue su carta de presentación. Luego marchó con Paunero a ocupar el Interior. Era el brazo ejecutor de la unificación mitrista. No se venía a negociar: se venía a limpiar. A pacificar a sangre viva. En San Luis, Mendoza, San Juan, dejó una huella de horror. Vencía a los montoneros y mataba a los rendidos por decenas. Cambió ocho gobernadores. A donde iba, dejaba sangre, silencio y cenizas.

La última resistencia estaba en La Rioja. El Chacho Peñaloza y sus gauchos todavía cabalgaban. En Las Aguaditas, marzo de 1862, uno de sus ayudantes cayó. Sandes hizo fusilar a siete oficiales prisioneros. En Lomas Blancas, un gaucho lo tiró al suelo. Le perdonó la vida. Otro error. Volvió al combate, ganó, mató a todos los prisioneros y mandó quemar los cadáveres. El fuego fue tan grande que el lugar se llamó “La Carbonera de Sandes”. Las llamas fueron tantas que la tierra quedó negra, y el nombre perduró: la Carbonera de Sandes. Un altar improvisado donde, durante décadas, los paisanos encendían velas, no por él, sino por las almas sin tumba.

En Salinas Grandes volvió a vencer al Chacho. Y repitió sus actos de crueldad, según testimonios de la época: oficiales rendidos fueron fusilados y soldados desarmados ejecutados sin juicio. Era más que un coronel: era una máquina de exterminar. Su jefe espiritual —y político— era Sarmiento, quien lo admiraba con fervor. Lo llamó 'el Cid Campeador de nuestro ejército', como si las cicatrices de Sandes fueran laureles. Como si arrasar montoneras fuera fundar escuelas.

En su visión, no había contradicción: matar al gaucho era civilizar. Pero esa admiración dice más de Sarmiento que de Sandes. En su obra Vida de Dominguito, Sarmiento se refiere a Sandes como "el Cid Campeador de nuestro ejército", resaltando su bravura, su resistencia al dolor y su rol implacable en la campaña contra los caudillos del interior.

Y es aquí donde vale la comparación. Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, fue el caballero de la Reconquista. Noble, justo, digno. Aceptaba la rendición del enemigo. Cabalgaba por Castilla como símbolo de honor. Sandes, en cambio, era un jinete del espanto. Degollaba rendidos, asesinaba en nombre del orden. El Cid moría con gloria. Sandes, con pus y veneno en el hígado. Y, sin embargo, ambos fueron guerreros indispensables para sus causas. Uno para el canto. El otro para el terror.

Peñaloza firmó el Tratado de La Banderita. Cumplió: entregó prisioneros. Pero Sandes y compañía ya los habían matado. Se negaron a reconocer el indulto. Siguieron persiguiendo y matando. Cuando el Chacho finalmente se rindió y volvió a su rancho, lo hizo como los hombres que no esconden la cara. Salió a recibir a quienes creía que venían en paz con un mate en la mano y sin temor en la mirada. No alzó armas, alzó hospitalidad. Y lo que recibió fue una lanza en el pecho.

Lo mataron ahí mismo, sin decir palabra, sin juicio, sin piedad. Le cortaron la cabeza. La clavaron en una pica. El ejecutor fue el chileno Pablo Irrazábal, capitán leal al orden y al exterminio. Un discípulo más de la escuela del espanto donde Sandes enseñaba sin palabras. Ésa fue la república del orden.

Sandes también tuvo disputas con el gobernador de San Luis, Barbeito. Para calmarlo, organizaron un baile en su honor. La noche del 12 de enero, camino al cuartel, encontró a un gaucho sospechoso frente a una pila de adobes. Al intentar apartarlo, el hombre sacó un puñal y le clavó una estocada en el costado. El acero se rompió dentro del cuerpo de Sandes. Fue su herida número 53.

No pidió ayuda. Se apretó la herida y regresó al cuartel. Dio órdenes, reforzó la guardia. Luego fue a ver a sus oficiales y les dijo: "Yo no puedo ir al baile porque estoy herido". Cuando llegó el médico, Sandes lo insultó por ser demasiado delicado. A los pocos días, se trasladó a Mendoza. No quiso ir en carruaje. Prefería cabalgar. Finalmente aceptó el transporte, pero no aceptó descansar.

El 15 de septiembre de 1863, Sandes murió a los 48 años. La versión oficial habla de una combinación letal de herida, infección y agotamiento. Pero también se sospecha que fue envenenado, como otros dos hombres que murieron en los mismos días tras asistir a un banquete en Luján de Cuyo. Tal vez fue el cuchillo, tal vez el veneno, tal vez el espanto acumulado.

Dicen que tuvo 53 heridas. Pero fue la historia la que finalmente lo mató. No con acero, sino con silencio. No con pólvora, sino con memoria.

Ambrosio Sandes: el hombre al que ni el infierno quería recibir sin pasarle primero la cuenta.

Y si hoy nos preguntamos quién fue el civilizado y quién la bestia, tal vez la respuesta esté en esa tierra reseca donde el miedo aún respira bajo la sombra de su nombre. Porque a veces, la barbarie no llega desde los márgenes, sino cabalgando con uniforme y bandera.

No tuvo panteón. Tuvo miedo sembrado en la tierra. Y eso, para algunos, es también una forma de eternidad.

Biografía consultada

Domingo Faustino Sarmiento, Vida de Dominguito (c. 1880).

Ricardo Mercado Luna, Los coroneles de Mitre (1974).

Testimonios recogidos en publicaciones regionales de La Rioja y San Juan sobre “La Carbonera de Sandes”.

https://www.robertoarnaiz.com/post/ambrosio-sandes-el-civilizado-o-la-bestia

Invitación

INTERINSTITUCIONAL

Biblioteca Popular Almafuerte

33º Aniversario

¡¡Celebremos juntos otro año de la Biblioteca Popular Almafuerte de San Justo!!

Tenemos el agrado de invitarte a una Tarde de cuentos y canto.

Sábado 13 de junio a las 15hs, en Sarratea 4267 Villa Constructora.

Agradecemos puntualidad

Confirma asistencia

Sabías que

HISTORIA & EFEMÉRIDE

1956 – 9 de junio – 2026

A 70 años del alzamiento contra la dictadura de Aramburu - Rojas

Intentando recuperar el gobierno usurpado por la Revolución Fusiladora capitaneada por Aramburu-Rojas, quienes habían derrocado al presidente constitucional Juan Domingo Perón un año antes, fuerzas leales al presidente constitucional producen un alzamiento contra la dictadura. Algunas cifras hablan de 200 alzados entre civiles y militares y otras de 500. La represión a los rebeldes fue de una dureza inusitada, al punto que entre el 10 y los días siguientes fueron asesinadas por fusilamiento 27 personas, incluyendo a su jefe, el general Juan José Valle. Un grupo de obreros fue secuestrado de la casa donde se habían reunido y fueron masacrados, en las primeras horas del día 10, en los basurales de José León Suárez. A partir de la investigación de esa matanza, el escritor Rodolfo Walsh escribió el libro Operación Masacre, cuya estética da origen a la llamada novela de investigación, o novela histórica, o no ficción. El terrorismo de Estado marcaba con sangre los comienzos de un período de violencia, golpes militares y rebeliones. Y este terrorismo de Estado es el que años después cometería el genocidio de los años '70.

Proclama del 9 de junio de 1056

Al pueblo de la Nación:

Las horas dolorosas que vive la República, y el clamor angustioso de su Pueblo, sometido a la más cruda y despiadada tiranía, nos han decidido a tomar las armas para restablecer en nuestra Patria el imperio de la libertad y la justicia al amparo de la Constitución y las leyes.

Como responsable de este Movimiento de Recuperación Nacional integrado por las Fuerzas Armadas y por la inmensa mayoría del Pueblo –del que provienen y al que sirven-, declaramos solemnemente que no nos guía otro propósito que el de restablecer la soberanía popular, esencia de nuestras instituciones democráticas, y arrancar a la Nación del caos y la anarquía a que ha sido llevada por una minoría despótica encaramada y sostenida por el terror y la violencia en el poder.

Conscientes de nuestra responsabilidad ante la historia, comprendemos que nuestra decisión es el único camino que nos queda para impedir el aniquilamiento de la República en una lucha estéril y sangrienta entre hermanos, cada día más inevitable e inminente…

¡Viva la patria!

Movimiento de Recuperación Nacional

General de División Juan José Valle

General de División Raúl Tanco

Buenos Aires, 9 de junio de 1956.

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Fusilados en junio de 1956

La auto titulada Revolución Libertadora pasa a llamarse Revolución Fusiladora

Un grupo de militares liderados por los generales Juan José Valle y Raúl Tanco viene tejiendo una red insurreccional desde los primeros meses del año 1956.

Hacia fines de mayo, el grupo conspirativo ultima los detalles de la insurrección, pero ya los servicios de informaciones del gobierno han logrado detectar al movimiento, aunque el gobierno lo deja desarrollar para reprimir. En varios lugares del país se organizan focos insurreccionales: Avellaneda, donde un comando debe instalar un transmisor en la Escuela Industrial, para difundir desde allá la proclama revolucionaria firmada por Valle y Tanco, operativo que dirigen los coroneles Irigoyen y Costales; Campo de Mayo por los coroneles Ricardo Santiago Ibazeta, Enrique Berazay y Eduardo A. Cortines; el regimiento 2 de Palermo bajo la dirección de grupo insurgente dirigido por el sargento ayudante Isauro Costa; la Escuela de Mecánica del Ejército, comprometida por el mayor Hugo Eladio Quiroga; el regimiento 7 de la Plata, responsabilidad del teniente coronel Oscar Lorenzo Cogorno; la ciudad de Santa Rosa, insurreccionada por el mayor Eduardo Philippeaux y además un grupo que operará en la localidad bonaerense de Florida, con centro en una casa de Hipólito Yrigoyen 4519. Asimismo, en Rosario, Rafaela, Viedma y varias ciudades de la provincia de Buenos Aires existen grupos dispuestos a jugarse la patriada. Pero la infiltración de los servicios ya ha controlado la situación, por lo cual las acciones desarrolladas son escasas y desafortunadas.

El operativo de Avellaneda fracasa y el grupo de Yrigoyen-Costales es detenido. Sólo en La Plata se combate; allí Cogorno toma el regimiento 7 y encomienda al capitán Morganti la ocupación de la Jefatura de Policía, pero esta se halla alertada y repele el ataque, mientras 150 infantes de marina se lanzan desde Río Santiago contra los insurrectos. A las 9 horas del día 10, Cogorno levanta bandera blanca. En el combate, han muerto 3 soldados.

En Campo de Mayo, Cortines e Ibazeta logran éxito inicialmente, pero Berazay fracasa en su intento. En Palermo, fracasa también la insurrección. A su vez en la Escuela de Mecánica del Ejército, fuerzas leales sofocan al grupo insurgente del mayor Quiroga. En Santa Rosa, Phillipeaurx logra tomar la ciudad en la noche del 9 de junio, consigue el apoyo de civiles y policías, ocupa la emisora y emite la proclama. En Florida, el jefe de la policía de la provincia de Buenos Aires allana la finca de la calle Yrigoyen y detiene a todos los que allí están congregados.

A las 2 y 30 horas del día 10, el capitán Rivolta, de importante actuación entre los sublevados del 16 de junio del ’55, da oficialmente como fracasada la insurrección. Todos los fusilamientos son posteriores a esa declaración; no se fusila para reprimir, se fusila para castigar. En Lanús son fusilados seis argentinos, otros cinco son muertos en los basurales de José León Suárez. La orden presidencial es terminante: fusilar a los detenidos y así se procede en La Plata, la Penitenciaría y la Escuela de Mecánica del Ejército.

Los sublevados de Campo de Mayo también son ejecutados. El general Juan José Valle, en la clandestinidad, se entera del fusilamiento de sus compañeros de causa y se acongoja profundamente. A las 14 horas del 12 de junio, ingresa voluntariamente al Regimiento de Infantería de Palermo, después de una gestión ante Manrique quien le garantiza la vida. Allí, es sometido a interrogatorio y remitido después a la Penitenciaría. El otro jefe de la insurrección (Raúl Tanco) se asila en la embajada de Haití, en la calle monasterio, donde el embajador Jean Brierre le asegura protección, ante la irrupción de un comando dirigido por el general Quaranta.

Por su parte, Phillipeaurx es detenido en San Luis y trasladado a una prisión militar de Ciudadela, de la cual logra fugarse en abril de 1957 y pasar a Montevideo.

Ferla señala que la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) emite una declaración en la que tilda de “reaccionario el golpe del 9 de junio que aspiraba a llevar al país a un régimen de dictadura aliancista”. Ferla agrega: “… Ante la insurrección y los fusilamientos, lo único que se le ocurre al Partido Comunista es proponer un gobierno de coalición democrática, o sea solicita asociarse al gobierno fusilador, al gobierno que acaba de masacrar obreros en José León Suárez y que tiene miles de obreros en sus cárceles llamadas democráticas”.

Pero el periódico socialista “La Vanguardia”, dirigido por el profesor Américo Ghioldi, pasa a la historia como el mayor legitimador del crimen: “Los hechos de la noche del sábado 9 y domingo 10, dentro de su inmensa tragedia, definen circunstancias y posiciones sobre las cuales parece necesario detenerse a pensar hondamente. En primer lugar, es dato fundamental de los hechos acaecidos, la absoluta y total determinación del gobierno de reprimir con energía todo intento de volver al pasado. Se acabó la leche de clemencia. Ahora todos saben que nadie intentará, sin riesgo de vida, alterar el orden porque es impedir la vuelta a la democracia. Parece que, en materia política, los argentinos necesitan aprender que la letra con sangre entra. Todos lamentamos el escaso uso de la razón que hicieron los adláteres de la tiranía… El gansterismo político – no otra cosa significa el plan terrorista de los representantes del ex dictador – sufrió un golpe rudo… La libertad ha exigido siempre lucha y sacrificio. Jamás ha sido una posición de blandura”. “La Vanguardia”, 14 de junio de 1956.

Los detenidos de Florida fueron penados con la muerte, y sin juicio, arrancados de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa, y en virtud de una ley posterior al hecho de la causa.

El gobierno de la Revolución Libertadora aplicó retroactivamente, a hombres detenidos el 9 de junio, una ley marcial promulgada el 10 de junio.

Lista de Patriotas asesinados en aquellos días de junio de 1956

Fueron pasados por las armas 18 militares y 9 civiles

General de División Juan José Valle (Día 12, sin decreto de fusilamiento)

Coronel José Albino Irigoyen (fusilado en Lanús en la madrugada del día 10 sin decreto de fusilamiento)

Coronel Alcibíades Eduardo Cortines (fusilado en Campo de Mayo, madrugada del día 11. Decreto de fusilamiento Nº 10.364)

Coronel Oscar Lorenzo Cogorno (fusilado en La Plata en la tarde del 10 de junio)

Coronel Santiago Ibazeta (fusilado en Campo de Mayo madrugada del día 11)

Capitán Eloy Luis Caro (fusilado en Campo de Mayo madrugada del día 11)

Capitán Dardo Néstor Cano (fusilado en Campo de Mayo, madrugada del día 11)

Capitán Jorge Miguel Costales (fusilado en Lanús, madrugada del día 10)

Teniente Primero Jorge Leopoldo Noriega (fusilado en Campo de Mayo, madrugada del día 11)

Teniente Primero de Banda Néstor Marcelo Videla (fusilado en Campo de Mayo, madrugada del día 10)

Subteniente de Reserva Alberto Juan Abadíe (fusilado en La Plata, día 12)

Sub-oficial Principal Miguel Ángel Paolini (fusilado en Campo de Mayo, madrugada del día 11)

Sub-oficial Principal Ernesto Garecca (fusilado en Campo de Mayo, madrugada del día 11)

Sargento Hugo Eladio Quiroga (fusilado en Campo de Mayo, madrugada día 11)

Fusilados en la Penitenciaría Nacional, el 11 de junio:

Sargento Ayudante Isauro Costa, Sargento Ayudante Carpintero Luis Pugnetti y Sargento Músico Luciano Isaías Rojas.

Cabo Músico Miguel José Rodríguez (fusilado el día 11)

Clemente Braulio Ross, Norberto Ross, Osvaldo Alberto Albedro y Dante Hipólito Lugo (fusilados en Lanús, en la madrugada del día 10, sin decreto de fusilamiento).

Vicente Rodríguez, Nicolás Carranza, Carlos Alberto Lizaso, Francisco Garibotti y

Mario Brión (fusilados en José León Suarez, madrugada del día 10 por orden del Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, a cuya disposición se encontraban luego de su detención a las 23 horas aproximadamente del día 9 de junio. No existe decreto de fusilamiento).

Fuente bibliográfica

María Clara Ardanaz y Enrique Zabala en Los Malditos, vol II, pág 447, Ed. Madres de Plaza de Mayo.

lunes, 8 de junio de 2026

Ideas útiles

HUERTA & JARDÍN

La fruta de tu cocina ya tiene la semilla para tu próximo árbol

Un vaso con agua y paciencia — nada más

En la imagen — las 11 semillas con la profundidad exacta de cada una.

Lo que la imagen no muestra:

Agua — cámbiala cada 2 días sin excepción. Agua estancada genera hongos que matan el embrión antes de que germine. Si usas agua de la llave, déjala reposar 24 horas — el cloro frena la germinación.

Tiempos realespapaya, maracuyá, tamarindo y guayaba son las más rápidas: 1–2 semanas en clima cálido. Limón y mango en 1–3 semanas. Aguacate varía mucho: 2–6 semanas. Dátil es la más lenta: 4–8 semanas.

Lo que ningún vivero te dice — el aguacate de semilla tarda 7–15 años en dar fruto, si lo da. El mango igual. Si quieres cosecha real, necesitas un árbol injertado. Lo que germinas en agua es una planta ornamental hermosa, no una inversión productiva a corto plazo.

Papaya — siembra varias semillas. Solo las plantas hembra o hermafrodita dan fruto, y no hay forma de saberlo hasta que florecen.

Dátil — solo funciona bien en zonas áridas calientes del norte de México con baja humedad. En clima tropical húmedo no prospera.

Maracuyá — de las más fáciles en climas tropicales. Ideal para norte del país. Es trepadora — necesita tutor desde el trasplante.

Ciruela mexicana (Spondias purpurea) — nativa, no necesita estratificación fría. Germina en 2–4 semanas y prospera en traspatio de tierra caliente.

Trasplante — cuando las raíces midan 3–5 cm, pasa a sustrato con composta. No esperes más; la semilla en agua indefinida se debilita.

Cada una de estas semillas cuesta cero pesos. Cada una se convierte en algo vivo en tu ventana o tu traspatio.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/ConsejosdeJardineriayTrucos

Invitación a la próxima reunión mensual de la Mesa Territorial Casanova Centro

INTERINSTITUCIONAL

Programa Mesas Territoriales - Municipio de La Matanza

Martes 9 de Junio – 14 Hs.

Lugar: Comedor “El ángel de la bicicleta”

La Fuente 1189 – Isidro Casanova

Suspendidas las actividades de hoy lunes 8 de junio en la biblioteca

SEDE

La Biblioteca Popular Rotaria de Isidro Casanova, informa a los socios y a los vecinos, que se han suspendido las actividades en la sede, de hoy lunes 8 de junio por la situación climática del día, permaneciendo cerrada la institución al público.

Encuentro Multisectorial de hoy lunes 8 de junio cancelado

INTERINSTITUCIONAL

Primer Encuentro Multisectorial - Hoy lunes 8 de junio (17.30 Hs.) - Club Casanova

CANCELADO

Actividades de la semana en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

Salón de usos múltiples (grande)

Escuela de Educación Primaria de Adultos

Martes y jueves (14 a 17 Hs.)

Inscripciones Abiertas - Se otorga Título Oficial

Requisitos: Fotocopia de DNI - Dirección del hogar – Mayor de 14 años.

Salón de usos múltiples (grande)

Taller de Memoria (para adultos mayores)

Jueves 11 de junio (10:00 a 11:30 Hs.)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

Salón de usos múltiples (chico)

Caminos de Libros (para el público)

Miércoles 10 de junio (14:30 a 15:30 Hs.)

Sala de libros (salón 1er. Piso)

Biblioteca (para socios con turno)

Lunes y miércoles (14 a 16 Hs.)