martes, 10 de septiembre de 2019

Actualidad

Finanzas
JP Morgan colocó a la Argentina en revisión para posible remoción de su índice
Argentina representa alrededor del 0,17% del índice Global Diversificado GBI-EM. Si se excluye, no será elegible para volver a entrar al índice por al menos 12 meses.
El banco indicó que removería a los bonos soberanos argentinos antes del 29 de noviembre si es que no se realizan cambios a los controles de capital. JP Morgan
El banco JP Morgan colocó a Argentina bajo revisión para posiblemente sacar sus bonos del índice de deuda gubernamental en moneda local (GBI-EM), después de que se impusieron controles de capital en el país la semana pasada, dijo el banco el martes en un reporte, según IFR.
"Los países con controles de capital explícitos no son elegibles para las series GBI-EM y Narrow, según las reglas y la metodología del índice", según el reporte de JP Morgan, agregó IFR, un servicio financiero de Refinitiv.
Argentina representa alrededor del 0,17% del índice Global Diversificado GBI-EM. Si se excluye, no será elegible para volver a entrar al índice por al menos 12 meses.
El banco indicó que removería a los bonos soberanos argentinos antes del 29 de noviembre si es que no se realizan cambios a los controles de capital.
Fuente: Diario Ámbito Financiero, 10 septiembre 2019.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Interescuelas

UNIVERSIDADES
INFORME  
LA HISTORIA REVISADA
La historiografía nacional tendrá su máxima cita en la Universidad Nacional de Catamarca en octubre. El “Interescuelas” es el encuentro más influyente de la disciplina. Asistirán investigadores, docentes y alumnos de todo el país. Ya hay más de 800 ponencias presentadas. 
Por Juan José Relmucao
Con el objetivo de discutir la enseñanza y el estudio de la historia argentina y mundial, historiadores, docentes y alumnos de las universidades públicas nacionales se reunirán en las XVII Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia, un encuentro que este año se realizará del 2 al 5 de octubre en la Universidad Nacional de Catamarca (UNCa) y convocará a más de mil participantes.
Conocido como “El Interescuelas”, esta reunión bienal sobre el quehacer de la historiografía nacional surgió como una manera de repatriar profesionales y, al mismo tiempo, reconstruir el campo historiográfico luego de la represión de la última dictadura cívico-militar. Desde entonces, estas jornadas no dejaron de crecer.
Al respecto, el director del Departamento de Historia de la UNCa, Jorge Alberto Perea, destacó: “Interescuelas mantiene su espíritu original, que es pensar la ciencia histórica de forma horizontal, con diversidad de voces y con espacios para el encuentro de estudiantes, docentes e investigadores noveles y avezados en condiciones de igualdad. Queremos generar oportunidades para que estas voces piensen el pasado y el presente colectivo de Argentina, América y el Mundo”.
“Esperamos más de mil asistentes entre docentes y estudiantes de distintos puntos del país y ya hemos recibido más de 800 ponencias que se presentarán en 120 mesas temáticas”, aseguró Perea al Suplemento Universidad. El Interescuelas –explicó– “ofrece a los investigadores la posibilidad de encontrarse con otros grupos y líneas de estudio para debatir sobre la manera de entender el pasado y avizorar el presente”. En ese sentido, resaltó que estas jornadas “representan para los estudiantes una excelente oportunidad para ver qué y cómo se está trabajando en materia de historiografía en nuestro país y en el mundo”.
Federal y actual
Organizado siempre en una universidad distinta y geográficamente distante de la sede anterior, el Interescuelas es, según Perea, “uno de los eventos académicos más federales del ámbito de las ciencias sociales”. Con las últimas tres ediciones realizadas en Mar del Plata, Comodoro Rivadavia y Mendoza, la máxima cita de la historiografía argentina prioriza la integración de las regiones en la construcción de su campo de estudios.
Acerca de la importancia del encuentro, el doctor en Historia Gustavo Contreras, investigador de la Universidad Nacional de Mar del Plata –última sede de las Jornadas– afirmó a este suplemento: “Lo que sucede en el Interescuelas es una muestra cabal del estado de situación de la historiografía del país”. “Se trata de un espacio inicial de socialización con una comunidad historiográfica que se desarrolla a escala nacional”, sintetizó Contreras, quien también es investigador del CONICET. “Así como docentes de universidades, institutos y escuelas medias pueden mostrar sus investigaciones, los estudiantes pueden hacer sus primeras experiencias de exposición y compartir ámbitos con docentes e investigadores que leen cuando están cursando. Incluso les pueden hacer preguntas o comentarios”, resaltó.
Acerca de la actualidad de los temas que se debaten en las jornadas, destacó: “Últimamente aparece un eje novedoso en las investigaciones que son los trabajos con perspectivas de género. Esa mirada está permeando a los trabajos de investigación se enfoquen centralmente en cuestiones de género o tengan cualquier otro foco”, afirmó. A su juicio, “este eje irá creciendo en los próximos años y permeará investigaciones porque es una cuestión coyuntural del país, e Interescuelas busca que se desarrollen este tipo de discusiones actuales”.
En sintonía, el director del Departamento de Historia de la UNCa también advirtió un crecimiento de esa temática en la historiografía: “Hay una importante cantidad de trabajos sobre perspectiva de género, cuestiones identitarias, sexualidad, pobreza y clase”. “Los historiadores están dando cuenta en sus trabajos de investigación de los intereses del presente”, remarcó Perea.
De hecho, él mismo presentará una investigación sobre la persecución a las disidencias sexuales durante el terrorismo de Estado en Catamarca. Con el título “Combatiendo disidencias: las razzias y los procedimientos policiales contra invertidos, putas y amorales en la Catamarca de los ‘70”, el trabajo explora “en qué medida la dictadura persiguió y reprimió a las disidencias” y forma parte de “un trabajo mayor cuyo objetivo es construir una genealogía de la diversidad sexual en la provincia”.
Sobre el carácter federal de las Jornadas, Perea recalcó: “Las Jornadas se han realizado en universidades pequeñas, medianas y grandes de todas las regiones de nuestro país y Catamarca las recibe por segunda vez en una década. A nosotros, los historiadores del Noroeste argentino, el Interescuelas nos permite pensar la historia local en clave regional y nacional, algo siempre necesario y a veces pendiente en el marco de la historia oficial de Argentina”.
La diversidad de enfoques historiográficos se expresa en el Interescuelas. A su criterio, “es un acontecimiento académico y, como tal, marcadamente político. En las distintas mesas temáticas se expresan perspectivas que pueden ser divergentes si consideramos que hay más de 800 exposiciones producidas por académicos de universidades de perspectivas distintas que van desde lo político hasta lo geográfico. Hay debate en los campos de investigación histórica, e Interescuelas permite ver eso”.
Del estudio a la publicación
Al margen del contacto entre alumnos de distintas regiones y “escuelas” historiográficas con reconocidos historiadores de todo el país, esta propuesta vivencial se complementa con un concurso que premia las mejores tesis presentadas en el marco de las Jornadas, el Concurso Nacional de Tesis de Licenciaturas “Premio Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia”.
Consultada por este suplemento, la ganadora del último concurso, la historiadora de la Universidad de Buenos Aires Analía Godoy explicó cómo participar del Interescuelas sumó a su formación: “Fueron unas de las primeras veces que pude presentar los primeros pasos de mi investigación. En este sentido, las jornadas implican el desafío, y el temor que esto conlleva, de ‘exponer’ tu trabajo a la valoración y validación de otros profesores e investigadores”. Además, consideró que “los premios constituyen un momento de visibilizar y difundir un tipo de trabajo que por su génesis y su carácter ligado al ámbito académico universitario permanece circunscripto a un público bastante reducido de jurados y directores”. “Por eso es tan importante la posibilidad que da el premio de publicar dichos trabajos”, enfatizó la autora de “Comunidades campesinas y élites locales en la formación del feudalismo en el territorio de León. Siglos X y XI”, tesis que se llevó el primer premio del certamen.
En la misma línea, la historiadora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y segundo premio en el Concurso, María Victoria Núñez, remarcó: “Todo estudiante o becario debe participar en este evento alguna vez durante su trayectoria. Es una posibilidad de formar parte de los debates más actuales de nuestra disciplina y de conocer personas que están pensando problemas similares a los nuestros para intercambiar perspectivas y forjar lazos para adelante. Las mesas temáticas funcionan como talleres en donde se habilita la palabra a todos los presentes, y la enseñanza tiene un importante espacio en las Jornadas, por lo cual Interescuelas es interesante incluso para quienes proyectan su formación en la docencia”.
En consonancia con Godoy, la investigadora cordobesa, calificó como “una experiencia que resulta muy nutritiva” a la participación en Interescuelas y resumió: “Intercambiar miradas y experiencias no sólo con historiadores, sino con antropólogos, geógrafos, filósofos o arquitectos indudablemente ayudó a mi formación y, al participar, me llevé un montón de nuevas preguntas y sugerencias para abordar mis problemas de investigación”. En su caso, Núñez recibió el segundo premio del concurso por su trabajo “Un momento arquitectónico en Córdoba: 1916-1926”.
En tanto, para la historiadora porteña, quien además es becaria del CONICET, “las Jornadas son sumamente valiosas para los alumnos en todos los momentos de la carrera”. “Para aquellos que están cursando y van a Interescuelas como estudiantes es una instancia para profundizar las discusiones o los temas que estudian, para empezar a definir sus orientaciones en la carrera y para desarrollar el interés personal sobre un tema o período”, sintetizó la especialista, cuya tesis sobre feudalismo será publicada por Editorial Prometeo.
Con la mirada puesta en el futuro, Núñez —especializada en historia de la secularización— evaluó: “Creo que deberíamos poder darnos espacios para discutir en torno al oficio de los historiadores, nuestras condiciones de trabajo y producción y el lugar de nuestra disciplina en los espacios curriculares provinciales y nacionales. Al ser tan concurridas, las Jornadas Interescuelas podrían funcionar como un espacio para conocer planes de estudio y pensar nuestra formación que, en muchos casos, están algo atrasadas respecto de las demandas que los contextos escolares presentan hoy”.
Fuente: Diario Página 12, 29 de agosto de 2019.

Actualidad

ECONOMÍA
Dólar: ¿cuál es la real demanda potencial de los depósitos privados?
El mercado ya opera bajo los controles de cambio. Los argendólares continúan mostrando una tendencia descendente que impacta directamente sobre las reservas del BCRA. Ahora la plaza financiera está recalculando también qué puede pasar con las colocaciones privadas en pesos.
Por Jorge Herrera
El panorama financiero, por ahora, no ha cambiado. Por un lado se observa una mayor estabilidad de los depósitos privados en pesos que en los nominados en dólares (argendólares). En las últimas jornadas, sobre todo a partir del anuncio del “reperfilamiento”, la sangría de los argendólares se intensificó. El último dato oficial (correspondiente al jueves pasado) indica que la salida de argendólares fue de u$s805 millones, cuando se venía registrando un promedio diario de u$s328 millones. En trece jornadas luego de las PASO los argendólares acusan una merma de u$s4.746 millones ubicándose al 29 de agosto pasado en u$s27.754 millones. Según entidades consultadas ayer pareciera que el retiro de argendólares fue de menor intensidad.
Para tener una idea de la pérdida diaria promedio en los depósitos privados en pesos, desde las PASO hasta el jueves pasado ronda los u$s50 millones. O sea, por cada dólar que caen los depósitos en pesos, caen siete de los argendólares.
Frente a la coyuntura actual hay que distinguir entre la demanda potencial de dólares de los depositantes de plazo fijo en pesos y la sangría potencial de dólares de los tenedores de argendólares. En primer lugar, porque a los depositantes en pesos la devaluación ya se encargó de licuar parte de sus tenencias. Vale señalar, por ejemplo, que antes de las PASO los depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado representaban cerca de u$s27.000 millones. En cambio ahora el stock actual de plazos fijos en pesos privados equivale a menos de u$s21.000 millones. Mientras que los argendólares son dólares constantes y sonantes. Según estimaciones privadas, tanto lo acontecido el viernes pasado como en la primera jornada con las restricciones cambiarias en vigencia (anteayer) la salida de argendólares se intensificó de modo que el stock actual no llegaría a los u$s27.000 millones.
Ahora bien, veamos cómo es la composición de los depósitos privados a plazo en pesos. En primer lugar, la mayor parte de los plazos fijos está pactada a tasa fija no ajustable por UVA. Por lo que ahí está el foco. Hay que distinguir ahora entre los tenedores físicos (personas y familias) y las empresas. Se estima que aproximadamente el 65% de los plazos fijos en pesos está en manos de personas y el resto en empresas.
Los plazos fijos en pesos de las personas (que se licuaron vía la devaluación en más de u$s3.000 millones) rondarían los $800.000 millones, o sea, algo equivalente a u$s13.400 millones. Aquí lo relevante es el plazo promedio pactado y el monto promedio. Los plazos fijos de hasta $100.000 representan el 11% del total mientras que los de entre $100.000 y $250.000 son el 19%, los de $250.000 a $500.000 representan el 21%, al igual que los que van de $500.000 a $1 millón. El resto, 28%, son plazos fijos de más de un millón de pesos. Por lo tanto, las colocaciones de menos de $250.000 representan unos u$s4.000 millones. Mientras que las colocaciones medianas de hasta $1 millón son casi u$s5.600 millones, y las grandes de u$s3.700 millones. Pero además hay que tener en cuenta el plazo promedio. En tal sentido, se destacan las colocaciones de muy corto plazo, de entre 30 y 60 días, que son casi el 70% del total. Mientras que las pactadas entre 60 y 90 días son casi el 14%, entre 90 y 180 días el 11% y las de largo plazo, de 180 a 365 días menos del 5%. Los plazos fijos a más de un año no llegan al 1% del total.
Hay que distinguir entre las personas y las empresas, porque las segundas, que tienen el 93% de los plazos fijos en pesos con montos de más de un millón, pueden considerarse “estacionamiento de liquidez”, o sea, una especie de dinero transaccional. Por lo que la demanda potencial de dólares se concentra, principalmente, en el 70% de las colocaciones de las personas, sobre todo, de montos inferiores al millón de pesos, que son más del 70% del total.
Por el lado de los argendólares, se tiene que el 75% del total está colocado en cajas de ahorro y el 23% en plazos fijos. Es decir que poco más de u$s20.000 millones están en caja de ahorro y u$s7.000 millones a plazo fijo. Al respecto, el 56% de estos está pactado a corto plazo, entre 30 y 60 días. Luego el 12% está a plazos de 60 a 90 días, el 20% entre 90 y 180 días, y los más largos, entre 180 y 365 días son el 10% y el resto a más de un año no llega al 1%. En cuanto a los montos, los plazos fijos de más de un millón de dólares son el 23% del total. Por lo tanto, el principal drenaje viene por el lado de las cajas de ahorro, que son usadas en general como símiles de cajas de seguridad.
Fuente: Diario Ámbito Financiero, 04 septiembre 2019.

martes, 3 de septiembre de 2019

Grieta semántica

SOCI@S
La grieta semántica
El pueblo vs "la gente"
En el marco de los debates de l@s soci@s de Página/12, el comentario destacado del día aborda el tema de la intencionalidad con que se define a la sociedad en los medios hegemónicos.
No tengo la menor esperanza de que "la gente" haya entendido lo que realmente pasa. El pueblo, sí. La gente, no. Ha penetrado de tal forma el discurso de los grandes medios que, aún no teniendo para comprar medicamentos o comida, siguen repitiendo lo que oyeron durante años en la televisión y leyeron de los trolls.
Pueblo y gente en la guerra semántica. Desde hace décadas la prensa argentina en general ha reemplazado la palabra pueblo por la de gente, lo que es producto de la guerra semántica pergeñada en los bancos de cerebros de los poderes mundialistas. Aún cuando aquella no sé de por enterada, pues sólo opera para bajar línea sobre la población, suerte de audiencia sin participación; la palabra gente deriva de gens o núcleos familiares con un antepasado común hacia los tiempos en que Roma se iba configurando hasta que el impulso conquistador de su pueblo originario incorporó nuevos dominios, producto de las guerras en la cual resultó vencedora o de los pactos acordados con pueblos vecinos o con las colonias asentadas en el Mediterráneo. Los ciudadanos romanos (cives) se regían por el ius civile que era un derecho para los relaciones de los ciudadanos entre sí exclusivamente y cuya autoridad judicial era el “pretor urbanus”. Como ciudad concentradora de riqueza y prestigio atrajo inmediatamente a los extranjeros para comerciar o trabajar y ello generó una nueva realidad que requería una normativa diversa a la del “ius civile”. Cabe apuntar que tal derecho era ritual, formalista, solemne fruto de las ancestrales costumbres del pueblo romano. Pero dichos principios jurídicos no se podían aplicar a los nuevos integrantes del imperio por cuanto el “ius civile” no era conocido por los extranjeros y, especialmente en lo que hace a las transacciones comerciales era menester un derecho ágil y dinámico exento de aquellas características, dotándolo de una justicia propia que fue modelando el nuevo derecho en función de las modalidades de la vida real (“pretor peregrinus”). Era menester un nuevo régimen jurídico que rigiera las relaciones de los extranjeros entre sí y de los ciudadanos romanos con los anteriores, así como lo relativo a la autonomía política de los pueblos incorporados al dominio romano, sin perjuicio del respeto por sus tradiciones primigenias. Para ellos se generó una nueva clase de derecho que se denominó ius gentium (o derecho de gentes) y que con el curso de los siglos diera lugar a la formación del derecho internacional.
Esta diferencia no era ociosa sino que correspondía a una visión realista del mundo románico. En Roma, el pueblo no era una masa informe de quienes habitaban la ciudad sino que respondía a la configuración de una ciudadanía organizada. Los extranjeros, los esclavos, las personas de paso, etc. no estaban regidos por sus disposiciones y estado. Y tampoco correspondía a los dominados gozar de los preceptos de los hombres libres. Esto viene a cuento por cuanto el uso de las palabras no es neutro sino que responde a un concepto sobre las cosas y las personas y el hombre las identifica con aquellas por cuanto es un “nombrador”.
Las palabras encierran un contenido y es por ello que cuando un mismo objeto es materia de cambios idiomáticos los mismos tienden a modificar el sustrato. No es inocente referirse a los argentinos como pueblo que hacerlo como “gentes”, o sea, como dominados. En este último caso, lo que se está practicando es una suerte de guerra semántica tendiente a descalificar y desnaturalizar a las personas organizadas dentro de una sociedad para encuadrarlas en una suerte de rebaño multitudinario e indiferenciado como si fueran un “ente residual” y ajenas a la cosa pública con extrañamiento de “cives” y pueblos.
coqui_rocha  (socio de Página/12 desde mayo de 2018)
Fuente: Diario Página 12, 03 de septiembre de 2019.