lunes, 17 de agosto de 2026

José de San Martín

HISTORIA

Instituto Belgraniano

“Es difícil compactar la historia de San Martín en pocos minutos. Hoy lanzamos una serie de 70 videos de alrededor de 1 minuto de duración. Iremos publicando uno por día en los próximos dos meses y medio.

Iniciamos la serie con un video un poco más extenso. Nuestro principal esfuerzo es poner el foco en la trayectoria de José de San Martín entre 1812 y 1822, no como una serie de eventos aislados, sino como una "empresa" de ingeniería política y militar transnacional destinada a la soberanía de la América Meridional.

En particular marcaremos 6 hitos:

1) El Arribo del Estratega y el Laboratorio de Élite

El 9 de marzo de 1812, la fragata británica George Canning desembarcó en Buenos Aires a José de San Martín junto a Carlos María de Alvear y José Matías Zapiola. Estos oficiales no llegaron como voluntarios aislados, sino como agentes de una red conspirativa transatlántica formada en Europa. Casi de inmediato, fundaron la filial local de la Logia Lautaro, un centro directivo secreto que funcionó como un "Estado invisible" destinado a unificar la dirección de la guerra y subordinar la política local a la independencia continental. Para profesionalizar la revolución, San Martín creó el Regimiento de Granaderos a Caballo, un "laboratorio táctico" regido por estándares científicos europeos de disciplina. Este cuerpo de élite tuvo su bautismo de fuego en el Combate de San Lorenzo (3 de febrero de 1813), hito que validó la superioridad de la instrucción profesional sobre las milicias irregulares y consolidó el prestigio del estratega.

2) El Gran Viraje: Del Alto Perú a los Andes

Luego de las derrotas de Sipe-Sipe y Ayohuma, en 1814, San Martín asumió el mando del Ejército del Norte tras el encuentro en la Posta de Yatasto con Manuel Belgrano. Luego de completar un diagnóstico científico del terreno, concluyó que la ruta por el Alto Perú constituía un "desgaste estéril" de recursos debido a las barreras geográficas y la resistencia realista. Decidió entonces un cambio de frente geopolítico: delegó la defensa del norte en las guerrillas de Martín Miguel de Güemes y se retiró a la Intendencia de Cuyo. En Mendoza, transformó a la sociedad civil en una gigantesca fábrica de guerra, contando con el genio técnico de Fray Luis Beltrán para la fundición de artillería y la organización logística del Ejército de los Andes, integrando a voluntarios, exiliados chilenos liderados por Bernardo O’Higgins y batallones de esclavos libertos.

3) 1816: El Paraguas de la Soberanía Continental

San Martín ejerció una presión implacable sobre el Congreso de Tucumán para declarar la independencia, advirtiéndole al diputado Godoy Cruz que, sin ella, el Congreso sería "nulo en todas sus partes" para fines militares. El 9 de julio de 1816 nació formalmente el sujeto de derecho: las "Provincias Unidas en Sud América". Esta denominación no fue un lirismo, sino un requisito técnico de ingeniería política diseñado por la Logia Lautaro para dotar a la campaña de una soberanía jurisdiccional subcontinental. Este marco legal permitió que el ejército operara legítimamente ante el Derecho de Gentes como la fuerza soberana de una nación y no como una simple «banda de insurgentes» al cruzar las fronteras rioplatenses.

4) La Epopeya Transcordillerana y la Libertad de Chile

En enero de 1817, San Martín ejecutó el Cruce de los Andes, una hazaña logística que empleó una "estrategia de pinzas" dividiendo la fuerza en seis columnas sincronizadas. La maniobra fue garantizada por la "Guerra de Zapa", una sofisticada campaña de inteligencia y desinformación para engañar al mando realista sobre los puntos de invasión. Tras las victorias en Chacabuco (1817) y Maipú (1818), Chile quedó definitivamente libre del dominio español. Fiel a la ética lautariana, San Martín rechazó el poder político local en Chile para preservar su autoridad continental y concentrarse en el objetivo final: la destrucción del núcleo del poder realista en el Perú.

5) La Campaña del Perú y el Sacrificio de Guayaquil

En 1820, mediante el Acta de Rancagua, San Martín y sus oficiales decidieron desvincularse de la autoridad de un Buenos Aires. El Estado rioplatense estaba sumido en guerras civiles, no le giraba más fondos y le reclamaba que volviera con las tropas para aplacar las insurrecciones internas. El ejército libertador declaró que la autoridad del General emanaba de la "causa americana" y firmó el Acta de Rancagua, confiriéndole autonomía a la fuerza expedicionaria. La Expedición Libertadora zarpó bajo bandera chilena, desembarcando en Paracas para iniciar una guerra de desgaste, convencer a los peruanos de iniciar una revolución contra los realistas y "nacionalizar" el conflicto. Tras proclamar la independencia en Lima el 28 de julio de 1821 y asumir temporariamente como Protector, San Martín se enfrentó a una retaguardia política fracturada y a la falta de recursos. En julio de 1822, se reunió con Simón Bolívar en la Entrevista de Guayaquil. En un acto de desprendimiento estratégico, decidió retirarse para asegurar la unidad de mando bajo Bolívar y garantizar la culminación de la guerra continental con el auxilio de las tropas grancolombianas.

6) El Legado del Arquitecto

En septiembre de 1822, San Martín renunció formalmente ante el Congreso del Perú, ejecutando el sacrificio de su gloria personal en favor del éxito sistémico de la emancipación. Su retiro marcó la culminación de su rol como arquitecto de la libertad sudamericana, consolidándose no como un caudillo faccioso, sino como el referente ético y árbitro moral de las naciones que ayudó a fundar. La "empresa" continental había cumplido su objetivo primordial: la caída del absolutismo en la América Meridional.”

Puedes ver el video en el canal de YouTube en: https://youtu.be/_rCbvZ6skoA

Fuente consultada

https://www.facebook.com/photo?fbid=10245213656542930&set=gm.29089657503958172&idorvanity=205804492770191