LITERATURA & LIBRO
Siglo XXI Editores
¿Cómo es vivir en los
márgenes?
¿Qué hacen quienes menos
tienen para asegurarse una vivienda, alimentos, ropa?
¿Cómo lidian con la
violencia una amenaza literal a su sobrevivencia que se vuelve probable en
cuanto salen a la calle?
¿Cómo conviven con la
política, que puede ser tanto fuente de soluciones como instrumento de abuso?
¿A qué se aferran para
sostener incluso la esperanza de un futuro mejor?
Chela coordina un comedor
comunitario en un asentamiento del Conurbano bonaerense al que cada día asisten
unas cien personas para desayunar, almorzar y merendar. Junto con tres vecinas,
se las arreglan para conseguir recursos del gobierno nacional, del municipio,
de la iglesia y de donaciones privadas. Vamos a salir adelante, dice, y sueña
con poder servir milanesas algún día. A Ernesto, cada tanto, un transa del
barrio le da droga para que venda, y con lo que gana en una semana se pone al
día con las deudas de la luz y el gas, compra comida y pañales. Susana y su
marido consiguieron una casa por intermedio del puntero de la zona. Saben que
ese puntero reparte planes y luego les cobra la mitad a quienes los reciben,
pero reconocen que gracias a él a las marchas que organiza, a sus contactos con
el municipio el barrio ya no se inunda más, hay una plaza y una escuela
primaria. Este libro revelador describe cómo los habitantes de la periferia
urbana son expertos en combinar estrategias: recurren al trabajo formal e
informal; cuentan con familiares, vecinos, punteros y funcionarios; suman la
ayuda mutua, la asistencia estatal y hasta los emprendimientos ilícitos;
fusionan la protesta en las calles con la participación en redes clientelares.
Ni héroes ni víctimas, los pobres se esfuerzan cada día por hacer rendir el
dinero escaso, intentan proteger a chicos y adolescentes que en muchos casos
siguen creciendo a la intemperie, desconfían de la política, pero necesitan los
recursos que ella les facilita. Estas páginas hacen así un aporte oportuno para
evitar las expresiones planeros, vagos, personas sin cultura del trabajo y el
esfuerzo que suelen aplicarse a quienes sobreviven en la periferia cuando se
los mira, con comodidad y ligereza, desde el centro.
Javier Auyero, Sofia Servián
Fuente consultada
Librería Cívica