HISTORIA & EFEMÉRIDE
PRIMER SITIO DE MONTEVIDEO
El 21 de mayo de 1811 y tras la
victoria de Artigas en el Combate de las Piedras, comienza el primer sitio a
Montevideo, último bastión realista en el Río de la Plata.
El Primer Sitio de Montevideo se
desarrolló entre mayo y octubre de 1811. Las tropas de las Provincias Unidas
del Río de la Plata sitiaron la ciudad de Montevideo, último bastión realista
en el Río de la Plata. Aprovechando el efecto de la moral de su victoria,
Artigas exige la rendición de Montevideo.
Rechazada ésta, el 21 de mayo la
somete a un estrecho sitio, privándola de recursos y estableciendo sus huestes
en el Cerrito. Rondeau se incorpora al sitio con sus fuerzas y estado mayor el
1° de junio.
La ciudad tenía muros de nueve
metros de altura y seis de ancho, con cuatro bastiones rodeados por un foso. El
sistema de defensa de la ciudad se completaba con la Fortaleza del Cerro, el
Fuerte de San José del Real de San Felipe y Santiago y la isla de las Ratas,
ubicada en la bahía, donde los realistas habían construido una batería,
depósito de pólvora y un centro de detención.
La nueva batería y sus
fortificaciones, que contaban con diez cañones, seis de a 24, dos de 18 y 2 de
12, había sido diseñada el 15 de marzo por el brigadier José del Pozo y Marquy,
Ingeniero Comandante de Montevideo. No obstante, el bloqueo era incompleto, por
cuanto la escuadra realista mantenía el control del Río de la Plata y los ríos
Uruguay y Paraná.
Así, Montevideo estuvo en
condiciones de impedir la caída de la plaza y bloquear a su vez por mar al
puerto de Buenos Aires, mientras efectuaba incursiones en los ríos interiores
para hostigar las poblaciones ribereñas, crear o acentuar disensiones y asegurar
el abastecimiento mínimo de la ciudad.
Con 50 cañones y el control aún
indiscutido del río, la ciudad era inexpugnable para un ejército sitiador de
escasa artillería, por lo que las fuerzas al mando de Rondeau se limitaron
fundamentalmente a asegurar el control de los accesos a la ciudad de manera que
no pudieran proveerse de alimentos y agua (los pozos quedaban fuera de sus
límites) más que por medio de su flotilla.
Mientras, la artillería
revolucionaria bombardeaba la plaza, de día con sus cañones y de noche con los
morteros construidos por el ingeniero Ángel Monasterio.
Sorpresivamente y sin consultar
al caudillo oriental, el Primer Triunvirato firmó el 20 de octubre un
armisticio con Elío por el que se comprometía a retirar las tropas patriotas.
Fuente consultada
Historia del Federalismo Rioplatense