INGENIERÍA & HISTORIA
Nikola Tesla, el inventor visionario que fue tachado de ‘loco’
Murió sin un dólar y con la salud mental
deteriorada. Sin embargo, a él le debemos el sistema de corriente alterna que
alimenta nuestros hogares e ilumina las ciudades. ¿Cómo se malogró un genio
como Tesla?
Tesla
da hoy nombre a una de las compañías con mayor proyección de futuro creada por
la persona más rica del planeta. La razón es que el hombre que hay detrás de
este apellido posibilitó en gran medida que exista el mundo en el que vivimos
hoy.
Nikola Tesla pasó a la historia por desarrollar el sistema de energía de
corriente alterna que proporciona electricidad a hogares y edificios, y
la bobina de inducción conocida como ‘bobina de Tesla’. También fue pionero en
el campo de la comunicación por radio y se le concedieron más de cien patentes
estadounidenses. No obstante, falleció
con los bolsillos vacíos y con la imagen denostada de ‘científico loco’.
Retrato del inventor e ingeniero serbio-estadounidense
Nikola Tesla (1856 - 1943), de 34 años, alrededor de 1890.
¿Por qué? ¿Cómo es que hoy el apellido Tesla parece ser más famoso
por la popular marca de coches eléctricos que por la figura histórica que hay
detrás?
Repasemos algunos aspectos interesantes sobre la vida del genio
Nikola Tesla.
Tesla Vs Edison: una
rivalidad histórica
No podemos hacer referencia a los logros de Tesla sin mencionar la
rivalidad que mantuvo con su coetáneo Thomas Edison, otro de los grandes
inventores de la época contemporánea. Ambos lucharon por convertir en
hegemónico su sistema de transporte de electricidad. Por un lado, Nikola Tesla,
defensor de la corriente alterna (CA) y Thomas Alba Edison que
abogaba por la corriente continua (CC). Tal fue el enfrentamiento entre ellos
que hoy a su caso se le denomina ‘La guerra de las corrientes’.
Todo comenzó cuando Tesla conoció a Edison, para quien empezó a
trabajar. Pero ambos inventores tenían ideas y métodos muy distintos y pronto
Tesla fundó su propio laboratorio y empezó a trabajar por su cuenta.
La corriente continua de Edison fluye en una sola dirección y es constante,
como la que alimenta las pilas y las baterías. La corriente alterna que
defendía Tesla, sin embargo, fluye de manera cíclica y su magnitud fluctúa.
Este tipo de corriente es la que nos llega a nuestras casas a través de la red
eléctrica y la que alimenta nuestros electrodomésticos, ordenadores, etc.
Nikola Tesla junto a su invento, la bobina de inducción
conocida como "bobina de Tesla".
A finales del siglo XIX, la industria de la electricidad estaba
dando pasos de gigante. La demanda se acrecentaba y era preciso idear un
sistema de transporte de electricidad que fuese lo bastante eficiente como para
recorrer grandes distancias y alimentar a la sociedad, cada vez más
industrializada, que necesitaba iluminar no solo hogares e industrias, sino
ciudades enteras. El caso de la corriente alterna de Tesla, pese a ser menos
segura que la de Edison, era mucho más eficiente a la hora de cumplir esta tarea.
El alto voltaje que supone el uso de la corriente alterna provocó
varios accidentes de gravedad, y Edison se aprovechó de tales tragedias para
promocionar su corriente continua. La guerra de las corrientes copaba las páginas de los
periódicos y las críticas de unos y otros se sucedían
sin cesar, con el objetivo de ganar el máximo de contratos posibles.
Thomas A. Edison exhibe una réplica de su primera lámpara
incandescente exitosa, que proporcionaba 16 velas de iluminación, en contraste
con el último logro actual, una lámpara de 50 000 vatios y 150000 velas.
Con el tiempo, Tesla alejó su mente de los conflictos dedicándose
a trabajar en nuevos inventos mientras Edison se dedicaba a hacerse millonario gracias a la patente
de la bombilla.
Las ondas
estacionarias terrestres de Tesla
Ya establecido en Estados Unidos, hacia el año 1900 Tesla hizo lo que
consideró su descubrimiento más importante: las ondas estacionarias terrestres.
Con este hallazgo demostró que la Tierra podía usarse como conductor y hacerla
resonar a una determinada frecuencia eléctrica. Durante una época de su vida,
estuvo seguro de haber recibido señales de otro planeta en su
laboratorio de Colorado, una afirmación que fue recibida con burla en algunas
revistas científicas.
La leyenda del Premio
Nobel que no fue
En 1915 –al mismo tiempo que Albert Einstein presentaba su Teoría General
de la Relatividad– se publicó un artículo en el New York Times que decía que
ambos genios, Edison y Tesla, recibirían el Premio Nobel de Física por sus
contribuciones a la electricidad. Sin embargo, esto resultó ser una noticia
falsa puesto que el nobel de aquel año lo ganaron
William Henry Bragg y William Lawrence Bragg por el análisis de la estructura
cristalina por medio de rayos X. Según la Enciclopedia Británica, existe el
mito de que Tesla rechazó dicho galardón porque se negó a compartirlo con
Edison. Pero parece que esto no es más que una leyenda. De ser cierto, eso le
convertiría en la primera y única persona en rechazar un nobel de Física.
Tesla y la etiqueta de
‘excéntrico’ y ‘científico loco’
Nikola
Tesla sentado en su laboratorio de Colorado Springs con su "transmisor de
aumento" - 1899
Muchos
consideran a Tesla un adelantado de su época. Trabajó en muchas ideas que, por
falta de financiación, se quedaron solo en sus cuadernos, que aún son
examinados por entusiastas en busca de pistas sin explotar.
Una de sus apuestas más decididas, y
también de sus mayores decepciones, fue la construcción de una torre de radiodifusión
mundial inalámbrica en Long Island, Nueva York. Tesla tenía la ambición de
proporcionar instalaciones para enviar información e imágenes, como
advertencias meteorológicas, a nivel mundial. Pero su socio financiero, J.
Pierpont Morgan, le dejó tirado en mitad del proyecto. Luego Tesla se dedicaría
a otros proyectos, como diseñar turbinas, pero no logró nada tangible.
En cuanto a vida personal, Tesla tenía
pocos amigos cercanos, pero entre ellos se contaban los escritores Robert
Underwood Johnson, Mark Twain y Francis Marion Crawford. También según la
Enciclopedia Británica, existen evidencias de que padecía ciertas compulsiones
y una fobia a los gérmenes.
En la prensa, tenía fama de
sensacionalista. Sus elucubraciones sobre comunicaciones con otros planetas resultaban ridículas en
aquella época. Pero pocos calcularon que estaban frente a un visionario. No
obstante, también llegó a hacer afirmaciones un tanto excéntricas, como que
había inventado “un rayo de la muerte capaz de destruir 10 000 aviones a una
distancia de 400 kilómetros”.
Hacia el final de su vida, acabo solo, sin un dólar en el bolsillo y con la
salud mental ciertamente tocada; y así también les ocurrió a tantos otros
genios visionarios en el pasado, tales como Edgar Allan Poe u Oscar Wilde.
Nikola Tesla falleció el 7 de enero de 1943, en una habitación de
hotel en Nueva York, a la edad de 86 años. Poco valorado en vida, hoy da nombre
a una generación de innovaciones que, muy probablemente, marcarán el futuro de
la humanidad. Digno homenaje a una persona que abrió el camino a tantas otras
hacia el desarrollo tecnológico de los tiempos modernos.
Por Laura Marcos*
La planta Wardenclyffe
de Tesla en Long Island en 1904. Desde esta instalación, esperaba demostrar la
transmisión inalámbrica de energía eléctrica a través del Atlántico.
Más información
https://es.wikipedia.org/wiki/Nikola_Tesla
Fuente consultada
https://www.esquire.com/es/ciencia/a40555746/tesla-inventor-biografia/





