viernes, 17 de noviembre de 2017

Algo de historia

Personajes
La increíble historia de la última princesa Romanov, que vivió y murió en Montevideo
En esta nota te contamos quién fue Ekaterina (Catalina) Ioánnovna Romanova, y cómo terminó viviendo en el barrio de Carrasco.
Ekaterina Ioánnovna Romanova heredera de la dinastía Romanov en su infancia en Serbia./ Reproducción del libro "Los rusos el Uruguay: historia y actualidad".
En medio de las conmemoraciones de los cien años de la revolución comunista en Rusia, es poco conocido en la Argentina que vivió muchos años en Uruguay, donde murió a los 92 años, la última heredera de la familia Romanov, sobrina segunda y ahijada del zar Nicolás II, masacrado junto con su esposa la zarina y sus cinco hijos en Ekaterimburg por los bolcheviques, el 17 de julio de 1918. La historia de Su Alteza Serenísima princesa de sangre imperial Ekaterina (Catalina) Ioánnovna Romanova, ha vuelto a las crónicas públicas gracias a artículos de la agencia rusa Sputnik y al libro de Gregory Korolev “Los rusos en Uruguay – Historia y modernidad”, que le fue encargado por un ente oficial de Moscú.
Se trata de una historia marcada por la tragedia de la represión a los aristócratas, sobre todo a los parientes de la familia Romanov, que durante tres siglos controló el poder en Rusia, hasta que fue exterminada por los vientos revolucionaros que culminaron en la toma del poder por los bolcheviques, el 7 de noviembre de 1917, del Palacio de Invierno de San Petersburgo, la capital del imperio, que había sido fundada siglos antes por Pedro el Grande.
Ekaterina Romanova había nacido el 25 de julio de 1915 en el histórico palacio de Pávlovsk, uno de los principales de la familia imperial en la zona de San Petersburgo, que Catalina la Grande regaló a su hijo, el futuro zar Pablo I. Era tataranieta del zar Nicolás I, que reinó entre 1825 y 1855. En sus primeros años de vida pasaba mucho tiempo jugando con el heredero al trono, el zarévich Alexei, asesinado en la masacre de Ekaterimburg junto con su familia.
Al día siguiente de aquella tragedia, el 18 de julio de 1918, en medio de la guerra civil que siguió a la revolución rusa, en la ciudad de Alapáevsk, fue ejecutado el padre de Ekaterina, el príncipe Joan Konstantinovich, junto con media docena de grandes duques y príncipes de la dinastía Romanov.
Este hecho causó un gran trauma en la vida de la princesa Ekaterina del que no logró reponerse por el resto de su vida al recordar aquellos sucesos de cuando era una niña.
De Moscú a Carrasco
Su madre, la princesa Elena Petrovna, hermana de Alejandro el Unificador, rey de Yugoslavia, se hizo arrestar en un intento inútil de salvar a su esposo. Estuvo detenida en el Kremlin de Moscú y gracias a la intervención de la embajada de Noruega consiguió ser liberada y obtuvo el permiso para irse de Rusia. Su madre, abuela de Ekaterina la llevó a ella y a su hermano mayor Vsevolod a Suecia. Más tarde, la princesa Elena se trasladó con los hijos desde Suecia a su patria, Serbia, donde residieron ocho años. Para dar a los niños una buena formación, fue a vivir a Francia y después a Gran Bretaña. En su libro, Gregory Koriolov recuerda que la famosa Ninette de Valois daba clases de ballet en Londres a la princesa Ekaterina.
Ekaterina Ioánnovna Romanova heredera de la dinastía Romanov muerta en Uruguay el 2007./ Reproducción del libro "Los rusos Uruguay: historia
Inglés y ruso fueron los idiomas que mejor dominó la descendiente de los Romanov, aunque también aprendió el francés, el serbio, el italiano y el español.
Con su madre, Ekaterina viajaba con frecuencia a Italia donde conoció al marqués Ruggiero Farace de Villaforesta, un diplomático de carrera con el que se casó en 1937, a los 22 años. Del matrimonio nacieron Nicoletta (1938), Fiametta (1942) y Giovanni (1943).
En 1963, la cancillería italiana envió al marqués Farace como embajador al Uruguay, donde la familia permaneció hasta la muerte del marqués, en 1970. En 1966 su hija mayor Nicoletta se casó con un empresario uruguayo y sigue residiendo en Montevideo. Su hermana Fiammetta se fue a vivir a Estados Unidos y su hermano Giovanni a Francia.
Tras enviudar, la princesa Romanova fue a vivir con su hija Fiammetta a Estados Unidos, pero visitaba con frecuencia a Nicoletta en Uruguay y veía a sus nietos. En 1981, Ekaterina (Catalina) decidió radicarse definitivamente en el barrio de Carrasco, en Montevideo, donde viven muchos ricos uruguayos. También iba varias veces por año a Punta del Este.
La vida, entre la pintura, gatos persas y nietos
Recuerdan que la princesa “pintaba mucho e invariablemente tenía gatos persas, pero dedicaba la mayor parte del tiempo a educar a sus nietos y a la lectura. Era una apasionada por la música clásica y el cine. Tenía una vida social en la colectividad británica de Uruguay”, escribe Koroliov en su libro.
La princesa puso también en el centro de su vida la fe religiosa. Desarrolló una cercanía espiritual con el padre Vladimir Shlenev, sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Rusa, quien como ella se había criado entre los emigrados rusos.
Koroliov escribió que Ekaterina “amaba ardientemente a Rusia y seguía con atención las noticias de nuestro país. Escuchaba las emisiones de los discursos del presidente Vladimir Putin y se los traducía literalmente a su hija Nicoletta y a sus nietos”.
Katerina Ioánnovna Romanova. Reproducción del libro "Los rusos Uruguay: historia y actualidad".
El fuerte estrés emocional, que los médicos estimaron “demasiado fuerte”, cuando recordaba la historia de su familia, jugó un papel determinante en su decisión de no viajar a San Petersburgo cuando en 1998 los miembros de la Casa Romanov fueron invitados al entierro de sus familiares ejecutados ochenta años antes. En su lugar viajó a representar a la familia en la ceremonia su hija Nicoletta.
La princesa murió el 13 de marzo de 2007 en Montevideo a los 92 años. Sus familiares y amigos organizaron una ceremonia privada con la participación del padre Vladimir. Con su muerte se cortó también por línea femenina la dinastía Romanov Konstatinovichi.
Pocos meses después, en la catedral de la histórica fortaleza de San Pedro y San Pablo que alberga en su catedral los restos de la dinastía Romanov, se llevó a cabo una misa de réquiem en memoria de la Princesa Ekaterina. En la capital rusa, el Patriarca de Moscú y Toda Rusia bendijo en una misa la memoria de la última heredera de la dinastía que por tres siglos gobernó Rusia, hasta la revolución de 1917.
Por Julio Algañaraz
Fuente: Diario Clarín (16-11-2017) https://www.clarin.com/mundo/increible-historia-ultima-princesa-romanov-vivio-murio-montevideo_0_B1xWIZjkM.html

jueves, 16 de noviembre de 2017

Actualidad: La historia continua

El  poder corporativo de la Argentina, apoyado indisimulablemente por el poder imperial que, con cada vez más dificultades y competidores, sigue predominando en el mundo y en la región, ha obtenido una victoria histórica en las últimas elecciones llevadas a cabo en nuestro país, que confirma el giro a la derecha que esos poderes han venido consiguiendo no solo en estos parajes, sino también en casi todo el orbe.
Lo más significativo de ello es que ese giro, a todas luces perjudicial para las clases populares, como ya se está evidenciando crudamente en nuestro país, ha sido conseguido, en gran medida, con sus propios votos, lo que nos obliga a una profunda reflexión que lleva, más allá de la política y de la economía, a internarse en los territorios más primitivos de la naturaleza humana.
Se puede, sin duda, sostener que no es necesario ir tan lejos, ni darles tantas vueltas al asunto y que la explicación es mucho más sencilla y que está a la vista de todos: Los otros “eran todos chorros” y había que echarlos como fuese. Sin embargo, ese razonamiento primario choca contra otros dos datos de la realidad que igualmente nos obligan a seguir indagando más.
Si esa fuera la razón, como es posible que aún subsista una considerable cantidad de conciudadanos dispuestos a seguir apoyando a los que “se robaron todo”?,  y por otro lado, como creyó una cantidad  todavía mayor  de electores que aquellos que habrían de reemplazarlos garantizaban más honestidad y transparencia en la función pública, cuando el escandaloso conflicto de intereses en que se encuentran inmersos la mayoría de los funcionarios de la alianza gobernante, fue público y notorio desde el inicio mismo de sus respectivas gestiones?
Aquí viene, entonces, la más explicación más habitual entre los que deben justificar su derrota en las elecciones y que tiene que ver con el tremendo poder de los medios hegemónicos de comunicación y su notoria parcialidad a la hora de instalar la “realidad” y la “verdad” en la opinión pública. El uso de las comillas en palabras que deberían ser virtualmente sagradas en una democracia, porque sin ellas ésta resulta engañosa y ambigua, ya que, tergiversando sus contenidos también se degrada y corrompe la subjetividad de los ciudadanos y consecuentemente el resultado de las elecciones en que ellos deben participar, me eximen de explicar que adhiero absolutamente a la crítica más severa que pueda formularse a esos medios, cuya nefasta influencia en la opinión pública solo puede ser defendida interesadamente por sus beneficiados, aliados y súbditos.
Sin embargo, pese a lo dicho, tengo para mí que nadie lee, escucha o compra lo que no quiere, sino que uno abreva donde sabe que va a encontrar lo que quiere leer, escuchar o comprar. Si no fuera así, como se explica la popularidad de periodistas e intelectuales que imprimieron giros escandalosos en sus posiciones y discursos públicos y que pasaron a trabajar, sin el menor tapujo, al servicio de los que antes consideraban sus  acérrimos enemigos, sin que, al parecer, ello haya afectado un ápice su credibilidad, acrecentando, por el contrario, la cantidad de sus seguidores?
Nadie duda tampoco que el poder económico influye enormemente en el moldeo de la opinión pública, principalmente mediante el sabotaje constante a todas aquellos gobiernos cuyas medidas socaven mínimamente ese poder, con la sana intención de beneficiar a las clases más desposeídas de la sociedad, chantaje permanente que finalmente desanima y obliga a rendirse a los partidarios de esos gobiernos, que como todos los seres humanos ansían un poco de paz y de seguridad en sus existencias y que llegan así a la conclusión de que no tiene caso oponerse al poder y que lo mejor es someterse a él.
Para no entrar en nuestra historia más próxima y no contaminar el análisis con las características personales de los líderes populistas más recientes y con la incidencia que la corrupción de la que se acusa a sus gobiernos puede haber tenido en las últimas elecciones, me limito a recordar la silbatina que sufriera el “Padre de la Democracia” en su discurso en la Sociedad Rural y el golpe económico que lo desalojara del gobierno, así como la salvaje reacción que produjera el intento de aplicar la famosa resolución Nº125, época en la cual aparecieron miles de pequeñísimos estancieros cuyas únicas tierras eran las contenidas en las macetas de sus modestos balcones.
Y ya que estamos hablando de radicales de verdad, recordemos que al Dr. Illia, al que nadie podía tildar de corrupto, por lo menos en lo personal, aún cuando en lo político se lo puede criticar duramente por haber participado de elecciones con el peronismo proscripto, la muy famosa revista “Tía Vicenta” lo presentaba como un viejo gaga dándole de comer a las palomas en la plaza, entre otras cosas no enunciadas, porque impulsaba una ley que perjudicaba a la corporación de los laboratorios, lo que terminó precediendo el no menos famoso golpe militar liderado por el General Onganía.
Cualquiera que  hoy analice los números del gobierno del Dr. Illia puede descartar la imagen de ineptitud que pretendió endilgársele, pero lo cierto es que ello sirvió para eyectarlo intempestivamente del gobierno, lo que demuestra que al poder corporativo poco le importa la corrupción de los gobiernos democráticos, corrupción que por otra parte se encarga de provocar, sino que lo que no tolera son los políticos que se atreven a rozar mínimamente sus intereses, legítimos o no.
También puede explicarse el resultado de las últimas elecciones y por ende, de la situación actual, no tanto en los eventuales méritos de los ganadores, sino en el rechazo y hasta el odio que algunos candidatos, como la ex presidenta, innegablemente provocan en grandes sectores de la clase media, incluidos muchos de los que, paradójicamente, resultaron beneficiados por sus medidas y que ya están siendo perjudicados notoriamente por las actuales políticas neoliberales.
Al respecto, pienso que este es uno de los puntos que debe analizarse más profundamente no sólo porque confluyen en él muchos de los factores que ya hemos señalado hasta aquí “bastaría remitirse, para ejemplificarlo, a la salvaje campaña mediática de que fuera objeto la Dra. Fernández de Kirchner desde el principio de su gestión y al permanente chantaje a que la sometiera el poder corporativo” sino porque  se vincula directamente, como decíamos al principio, a los territorios más primitivos de la naturaleza humana.
En efecto, si un sujeto totalmente desapasionado y neutral analizara la gestión, no sólo de su gobierno, sino también de los otros gobiernos nacionales y populares latinoamericanos que coexistieron con el suyo, no podría de ninguna forma considerarlos menos exitosos que cualquiera de los otros gobiernos que se sucedieron desde que la democracia retornara a la región, aún incluyendo en el análisis los gobiernos neoliberales que fracasaron antes del período de los gobiernos “populistas” y los actualmente ejercen el poder.
Basta para ello comparar la forma en que terminaron los gobiernos radicales del Dr. Alfonsín y del Dr. De la Rua y el neoliberal del Dr. Menen, con la forma en que lo hicieron sendos gobiernos kirchneristas.
Si introducimos el tema de la corrupción en dicho análisis, no puede dejarse de lado en el mismo la notoria complicidad de los medios hegemónicos con el poder económico e importantes sectores del Poder Judicial que exhiben un llamativo doble estándar para juzgar la corrupción de funcionarios de los gobiernos “populistas” con la de los neoliberales, que es mucho más descarada y sistemática que la otra y que no parece generar ni el mismo escándalo mediático ni la misma persecución judicial que la otra.
Por otro lado, si acordamos que el poder económico y corporativo no tolera gobiernos que le disputen su hegemonía, sólo cabe preguntarse qué sucede con los sectores medios y aún parte de los bajos, que claramente han votado contra sus propios intereses y que aún hoy se emperran en no reconocer su catastrófico error y siguen perseverando en él y conservando una ciega esperanza, contra toda evidencia.
Y hemos llegado aquí al punto en que cabe preguntarse por las razones más profundas que han llevado a grandes sectores medios, a dejar de lado una racional  oposición al poder corporativo, para someterse voluntariamente a él y contribuir así, a su mayor concentración, en su consecuente perjuicio. No me toca a mí, sin embargo, responder un interrogante que excede mis modestos conocimientos sociológicos, pero me atrevería a sostener,  en lo que respecta a nuestro país, que no se le ha perdonado a una mujer ser la “mejor del grado”, no disimularlo en absoluto e irritar así a los demás infantes, los que no han podido tolerar la mezcla de admiración, envidia y rencor que les produce esa exhibición impúdica y mucho más cuando esa misma mujer no ha tenido mejor idea que empoderar a los de abajo. Porque esa es, en definitiva la verdadera cuestión, como lo demuestran los indisimulados esfuerzos que realiza la nueva administración para volverlos a su lugar.
Mucho ha contribuido también al actual estado de cosas que la televisión haya reemplazado a las aulas, que El Pueblo se haya convertido en La Gente, que el marketing haya suplantado a la filosofía política y que el juego sucio se haya impuesto como herramienta política desde los cacerolazos en la oposición hasta el ejército de trolls  en el poder. Porque hay que decirlo, hay, aquí y en el mundo, un insólito regodeo en muchas figuras públicas, de distintas áreas y actividades, en exhibir un grado de cinismo, grosería y egoísmo que linda con una franca deshumanización, que deja de sorprendernos  apenas advertimos que hoy es sólo el dinero el que rige el mundo.
Francamente, el panorama no es muy alentador, pero la Historia continúa y para bien o para mal, estamos seguimos inmersos en ella y debemos asumir nuestra cuota de responsabilidad.
Por Francisco J. Martínez Pería
Fuente: Diario NCO (16-11-2017) https://diarionco.net/blog/2017/11/16/la-historia-continua/

domingo, 12 de noviembre de 2017

La poesía en acción universal por la paz

Fip palabra en el mundo
¡festival internacional de poesía en todas partes!
XI edición - del 1 al 31 de mayo del 2018
Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo, Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paràula in su Mundu, Cuvânt în Lume, Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world, Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre, Paraula en el Món, Chuyma Aru, Koze nan lemond, Kelma fid-dinja, Milá baolam, Nagmapu che dungu, Tlajtoli ipan tlaltikpaktli, Vort in Velt, Dünyada kelime, lhamet ta íhi honhát,Titzaa Yeezii Loyuu, Dunyoda so’z, Слово в мире, Pallabra nel mundu, Hitza Munduan, T'aan yóok'ol kaab, Riječ u svijetu, Lo'il te osil balamil,  Parola tal mund, Kalma a Duniya, Nsem a Ewo Ewiase, Minne Kaati Dunian, Lời Chúa trong thế giới, 世界, Λέξη στον κόσμο, Բառի աշխարհում, Orð í heimi, 界のことば, Slovo vo svete, Beseda v svetu, Riječ u svijetu, Реч у свету, Дэлхийн Үг
Convocatoria
La poesía en acción universal por la paz
Salir del desastre, desde la expresión artística, por una cultura de solidaridad humana. Convocamos a celebrar, organizar, difundir el Festival en todas partes, Palabra en el mundo, con la certeza de que podemos tener una vida mejor.
Estamos sufriendo, en mayor o menor grado, los males que la pequeñez de algunos produce en detrimento de los más; guerras como un negocio, una solución que no soluciona nada, militarismo en alza, represión de manifestantes, injusticia social, redes de corrupción y narcotráfico, asesinatos de periodistas y opositores, lluvias que reúnen el agua de varios meses, sequías de muchos años, subida del nivel del mar, derretimiento de los polos, huracanes con fuerza nunca vista, terremotos devastadores, incendios de cientos de miles de hectáreas.
En momentos de tragedia encontremos nuevas fuerzas para seguir la vida. Que Palabra en el mundo sea la poesía de unir todas las voces en un coro de infinita paciencia y ardiente humanidad.
Ha llegado la hora de estar a la altura de las necesidades y, desde la poesía, dar respuestas humanas. Imaginación, sentimiento, creación heroica, expresar el dolor, acariciar el alma, aportar a la vida y a la diversidad.