domingo, 11 de enero de 2026

Más que palabras

PSICOLOGÍA & REFLEXIÓN

"El inconsciente es una memoria que no se da el lujo de olvidar" (atribuida a Freud) resalta que lo inconsciente retiene todo, no olvida nada, experiencias, traumas, deseos y recuerdos que la llamada mente consciente reprueba o considera demasiado dolorosos, actuando como un archivo permanente que influye en nuestra conducta, emociones y sueños, manifestándose a través de síntomas y lapsus, y requiriendo trabajo terapéutico para ser comprendido y resuelto, según el psicoanálisis.

Freud afirma sin ambages que lo no recordado de lo que llamamos pasado no se recuerda, pero sigue actuando con más fuerza aun justamente por no ser recordado.

Recordar afirmaba Freud es la única forma de olvidar.

Lo inconsciente no borra nada; almacena todo, incluso lo que preferiríamos olvidar. Estos contenidos reprimidos no desaparecen, sino que siguen activos, afectando nuestras decisiones y sentimientos de forma no consciente.

Se expresan según Freud a través de sueños, lapsus linguae (errores al hablar) y síntomas neuróticos, como puertas de acceso a esos recuerdos olvidados.

Comprender y trabajar con esta memoria inconsciente es clave en análisis para resolver conflictos y lograr apropiarnos de nuestra vida lo más posible.

Mientras que la memoria consciente olvida para funcionar, lo inconsciente lo guarda para trabajarlo e, incluso todo aquello que nos causa angustia, recordándonos que el olvido consciente a menudo es una forma de represión, no de eliminación, y que "recordar es la mejor manera de olvidar" lo que nos limita, en palabras del psicoanálisis.