sábado, 16 de mayo de 2026

Más que palabras

REFLEXIÓN

¿QUÉ ES SER ARGENTINO?

Ser argentino no es solo haber nacido en esta tierra. Ser argentino es una decisión. Una forma de sentir, de habitar y de comprometerse con una historia que sangra y florece al mismo tiempo. Es un acto de amor cotidiano, y también un juramento silencioso: no traicionar jamás la raíz que nos sostiene.

Porque la argentinidad verdadera no se mide en papeles, ni en fronteras, ni en pasaportes. Se mide en el gesto del que comparte su pan, aunque le falte, en el abrazo al forastero sin preguntarle de dónde viene, en la rebeldía frente al poderoso y en la ternura frente al humilde. Se mide, sobre todo, en la voluntad de construir Patria, no solo de habitarla.

Ser argentino es amar profundamente esta tierra.

Es caminar el suelo y reconocerlo sagrado. No como un paisaje, sino como un legado. Cada rastrojo, cada río, cada sierra, nos fue entregado para cuidarlo, no para saquearlo. Amar la tierra es sembrarla, defenderla, darle valor. Es mirarla como madre y no como negocio.

Nuestros gauchos lo entendieron. Nuestros caudillos la defendieron. Desde Artigas hasta Varela, desde Güemes a Rosas, sabían que la tierra no era mercancía: era hogar, comunidad y destino. Cuando los ingleses vinieron con sus tratados de libre comercio, ellos contestaron con lanzas y con dignidad. No por atraso, sino por grandeza.

Ser argentino es respetar al otro.

La argentinidad es, también, una ética del encuentro. Una forma de reconocernos en el otro, aunque piense distinto, aunque venga de otro pago. Es la hospitalidad de los pueblos del interior, el mate compartido en el andén, el paisano que ayuda al vecino sin que se lo pidan.

No somos una Nación uniforme, pero sí somos un Pueblo. Eso lo entendió el Gral. Juan Perón cuando habló de unidad nacional y comunidad organizada. No como imposición, sino como destino común. Porque en la Argentina real no hay éxito individual que valga si el Pueblo no avanza con él.

Ser argentino es cuidar lo que se construyó

Nos preceden hombres y mujeres que dejaron su vida por un país mejor. Perón no gobernó para las estadísticas: gobernó para el Pueblo. Levantó fábricas, escuelas, hospitales, sindicatos, viviendas. Pensó en una Argentina que no mendigara, que no pidiera permiso, que se hiciera cargo de su historia.

Cuidar lo construido es resistir el saqueo, denunciar la injusticia, combatir el olvido. Es saber que las grandes decisiones no se toman en escritorios lejanos, sino en cada rincón donde un argentino decide no vender su conciencia.

Ser argentino es comprometerse

Con el vecino, con la historia, con los hijos que vendrán. La argentinidad no es una cáscara de símbolos vacíos, ni una camiseta que se usa cada cuatro años. Es una vocación de servicio, una entrega diaria, una batalla cultural. Porque esta tierra, que nos dio todo, nos exige todo a cambio.

Ser argentino, en lo profundo, es ser un soldado de la esperanza. Un constructor del porvenir. Un sembrador de justicia. Es pararse frente al espejo y preguntarse, cada mañana, qué harían Artigas, Rosas o Perón si caminaran hoy por nuestras calles...Y hacerlo.

Luis Gotte

Fuente consultada

La trinchera bonaerense.

viernes, 15 de mayo de 2026

Décima séptima clase del Taller de Memoria para adultos mayores en la Biblioteca

INSTITUCIONAL

Biblioteca Popular Rotaria

El jueves 14 de mayo, desde las 10:00 horas, hasta las 11:30 horas se llevó a cabo, la décima séptima clase del Taller de Memoria para adultos mayores, a cargo de la profesora Silvana M. Zarate, en nuestra sede de la Biblioteca Popular Rotaria, la cual se desarrolló en el salón de usos múltiples.

Las próximas clases se realizarán todos los jueves de mayo y junio, en el horario de 10:00 a 11:30 horas.

Algunas imágenes.

Más información

Taller de Memoria

(para adultos mayores)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

Próxima clase: el jueves 21 de mayo (10:00 a 11:30 Hs.)

Lugar: Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova

Conejos blancos

LITERATURA & LEER

Título: Conejos blancos

Autor: Leonora Carrington

Sinopsis: Una mujer recién instalada en un barrio de Nueva York pasa los días observando, desde su ventana, la sombría casa de enfrente, que ella imagina deshabitada.

Una tarde, mientras se seca el pelo en el balcón, descubre que la casa sí tiene ocupante: una mujer de larguísima cabellera negra que alimenta a un cuervo con un plato de huesos.

Entre ambas se entabla una breve conversación, y la vecina le hace una petición inesperada y desconcertante, que la narradora decide cumplir movida por la curiosidad.

Días después, cargando lo que le han pedido, cruza la calle y entra por primera vez en aquella casa de portal sepultado por la vegetación, donde la espera una escena que no se parece a nada de lo que había imaginado.

-.-

Conejos blancos

“Ha llegado el momento de contar los sucesos que comenzaron en el número 40 de Pest Street. Parecía como si las casas, de color negro rojizo, hubiesen surgido misteriosamente del incendio de Londres. El edificio que había frente a mi ventana, con unas cuantas volutas de enredadera, tenía el aspecto negro y vacío de una morada azotada por la peste y lamida por las llamas y el humo. No era así como yo me había imaginado Nueva York.

Hacía tanto calor que me dieron palpitaciones cuando me atreví a dar una vuelta por las calles; así que me estuve sentada contemplando la casa de enfrente, mojándome de cuando en cuando la cara empapada de sudor.

La luz nunca era muy fuerte en Pest Street. Había siempre una reminiscencia de humo que volvía turbia y neblinosa la visibilidad; sin embargo, era posible examinar la casa de enfrente con detalle, incluso con precisión. Además, yo siempre he tenido una vista excelente.

Me pasé varios días intentando descubrir enfrente alguna clase de movimiento; pero no percibí ninguno, y finalmente adopté la costumbre de desvestirme con total despreocupación delante de mi ventana abierta y hacer optimistas ejercicios respiratorios en el aire denso de Pest Street. Esto debió de dejarme los pulmones tan negros como las casas.

Una tarde me lavé el pelo y me senté afuera, en el diminuto arco de piedra que hacía de balcón, para que se me secara. Apoyé la cabeza entre las rodillas, y me puse a observar una moscarda que chupaba el cadáver de una araña, a mis pies. Alcé los ojos, miré a través de mis cabellos largos, y vi algo negro en el cielo, inquietantemente silencioso para que fuera un aeroplano. Me separé el pelo a tiempo de ver bajar un gran cuervo al balcón de la casa de enfrente. Se posó en la balaustrada y miró por la ventana vacía. Luego metió la cabeza debajo de un ala, buscándose piojos al parecer. Unos minutos después, no me sorprendió demasiado ver abrirse las dobles puertas y asomarse al balcón una mujer. Llevaba un gran plato de huesos que vació en el suelo. Con un breve graznido de agradecimiento, el cuervo saltó abajo y se puso a hurgar en su comida repugnante.

La mujer, que tenía un pelo negro larguísimo, lo utilizó para limpiar el plato. Luego me miró directamente y sonrió de manera amistosa. Yo le sonreí a mi vez y agité una toalla. Esto la animó, porque echó la cabeza para atrás con coquetería y me dedicó un elegante saludo a la manera de una reina.

—¿Tiene un poco de carne pasada que no necesite? —me gritó.

—¿Un poco de qué? —grité yo, preguntándome si me habría engañado el oído.

—De carne en mal estado. Carne en descomposición.

—En este momento, no —contesté, preguntándome si no estaría bromeando.

—¿Y tendrá para el fin de semana? Si fuera así, le agradecería inmensamente que me la trajera.

A continuación, volvió a meterse en el balcón vacío, y desapareció. El cuervo alzó el vuelo.

Mi curiosidad por la casa y su ocupante me impulsó a comprar un gran trozo de carne a la mañana siguiente. Lo puse en mi balcón sobre un periódico y esperé. En un tiempo relativamente corto, el olor se volvió tan fuerte que me vi obligada a realizar mis tareas diarias con una pinza fuertemente apretada en la punta de la nariz. De cuando en cuando bajaba a la calle a respirar.

Hacia la noche del jueves, noté que la carne estaba cambiando de color; así que, apartando una nube de rencorosas moscardas, la eché en mi bolsa de malla y me dirigí a la casa de enfrente.

Cuando bajaba la escalera, observé que la casera parecía evitarme.

Tardé un rato en encontrar el portal de la casa. Resultó que estaba oculto bajo una cascada de algo, y daba la impresión de que nadie había salido ni entrado por él desde hacía años. La campanilla era de estas antiguas de las que hay que tirar; y al hacerlo, algo más fuerte de lo que era mi intención, me quedé con el tirador en la mano. Di unos golpes irritados en la puerta y se hundió, dejando salir un olor espantoso a carne podrida. El recibimiento, que estaba casi a oscuras, parecía de madera tallada.

La mujer misma bajó, susurrante, con una antorcha en la mano.

—¿Cómo está usted? ¿Cómo está usted? —murmuró ceremoniosamente; y me sorprendió observar que llevaba un precioso y antiguo vestido de seda verde. Pero al acercarse, vi que tenía la tez completamente blanca y que brillaba como si la tuviese salpicada de mil estrellitas diminutas.

—Es usted muy amable —prosiguió, tomándome del brazo con su mano reluciente—. No sabe lo que se van a alegrar mis pobres conejitos.

Subimos; mi compañera andaba con gran cuidado, como si tuviese miedo.

El último tramo de escalones daba a un «boudoir» decorado con oscuros muebles barrocos tapizados de rojo. El suelo estaba sembrado de huesos roídos y cráneos de animales.

—Tenemos visita muy pocas veces —sonrió la mujer—. Así que han corrido todos a esconderse en sus pequeños rincones.

Dio un silbido bajo, suave y, paralizada, vi salir cautamente un centenar de conejos blancos de todos los agujeros, con sus grandes ojos rosas fijamente clavados en ella.

—¡Vengan, bonitos! ¡Vengan, bonitos! —canturreó, metiendo la mano en mi bolsa de malla y sacando un trozo de carne podrida.

Con profunda repugnancia, me aparté a un rincón; y la vi arrojar la carroña a los conejos, que se pelearon como lobos por la carne.

—Una acaba encariñándose con ellos —prosiguió la mujer—. ¡Cada uno tiene sus pequeñas costumbres! Le sorprendería lo individualistas que son los conejos.

Los susodichos conejos despedazaban la carne con sus afilados dientes de macho cabrío.

—Por supuesto, nosotros nos comemos alguno de cuando en cuando. Mi marido hace con ellos un estofado sabrosísimo, los sábados por la noche.

Seguidamente, un movimiento en uno de los rincones atrajo mi atención; entonces me di cuenta de que había una tercera persona en la habitación. Al llegarle a la cara la luz de la antorcha, vi que tenía la tez igual de brillante que ella; como oropel en un árbol de Navidad. Era un hombre y estaba vestido con una bata roja, sentado muy tieso, y de perfil a nosotros. No parecía haberse enterado de nuestra presencia, ni del gran conejo macho cabrío que tenía sentado sobre su rodilla, donde masticaba un trozo de carne.

La mujer siguió mi mirada y rió entre dientes.

—Ése es mi marido. Los chicos solían llamarlo Lázaro…

Al sonido de este nombre, familiar, el hombre volvió la cara hacia nosotras; y vi que tenía una venda en los ojos.

—¿Ethel? —preguntó con voz bastante débil—. No quiero que entren visitas aquí. Sabes de sobra que lo tengo rigurosamente prohibido.

—Vamos, Laz; no empecemos —su voz era quejumbrosa—. No me puedes escatimar un poquitín de compañía. Hace veinte años y pico que no veía una cara nueva. Además, ha traído carne para los conejos.

La mujer se volvió y me hizo seña de que fuera a su lado.

—Quiere quedarse entre nosotros; ¿a que sí? —de repente me entró miedo y sentí ganas de salir, de huir de estas personas terribles y plateadas y de sus conejos blancos carnívoros.

—Creo que me voy a marchar; es hora de cenar.

El hombre de la silla profirió una carcajada estridente, aterrando al conejo que tenía sobre la rodilla, el cual saltó al suelo y desapareció.

La mujer acercó tanto su cara a la mía que creí que su aliento nauseabundo iba a anestesiarme.

—¿No quiere quedarse, y ser como nosotros? En siete años su piel se volverá como las estrellas; siete años tan sólo, y tendrá la enfermedad sagrada de la Biblia: ¡la lepra!

Eché a correr a trompicones, ahogada de horror; una curiosidad malsana me hizo mirar por encima del hombro al llegar a la puerta de la casa, y vi que la mujer, en la balaustrada, alzaba una mano a modo de saludo. Y al agitarla, se le desprendieron los dedos y cayeron al suelo como estrellas fugaces.”

FIN

Fuente consultada

https://lecturia.org/cuentos-y-relatos/leonora-carrington-conejos-blancos/762/?fbclid=IwY2xjawRy0QVleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFRRVJScFZNeUxOaXljem1Pc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHr6mK_9qL5hJg1fVW3Zs3u-OnTyBBYE1fZSUNS6V2b8nopZlu4XRIKZhw82g_aem_0JB2tgD0BCm3KJYOnlk6yw

Feliz 115º Aniversario Isidro Casanova

EFEMÉRIDE & HISTORIA

1911 – 15 de Mayo – 2026

115º Aniversario de Isidro Casanova

La Comisión Directiva de la Biblioteca Popular Rotaria de Isidro Casanova, saluda, agradece y felicita a las vecinas y los vecinos de la ciudad de Isidro Casanova, en su día.

¡Feliz 115º Aniversario Isidro Casanova!

jueves, 14 de mayo de 2026

Casanova 115 Años

INTERINSTITUCIONAL

Documental

Película V.H.S filmado en 1991, en la misa en memoria de las familias “Pioneras”, por Juan José Cambareri, fotógrafo y vecino, perteneciente a una, de las primeras familias de Isidro Casanova, adaptada al sistema digital por él mismo.

Video: Casanova 115 Años

Ver: https://www.youtube.com/watch?v=v3blq-2WdTw

Entrega de kits de semillas del Programa Huertas Matanceras

INFORMACIÓN COMUNITARIA

Desarrollo Social – Municipio de La Matanza

Programa Huertas Matanceras

El Programa Huertas Matanceras informa que ya se encuentra abierta la entrega de kits de semillas gratuitos para la temporada otoño-invierno 2026.

El Estado Municipal garantiza que cada vecina, vecino e institución pueda seguir cultivando alimentos sanos y frescos durante todo el año.

Se entregan de forma gratuita hasta agotar stock.

Deslizá para encontrar tu punto de entrega más cercano.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/desarrollolamatanza

Las bibliotecas populares están en riesgo

INTERINSTITUCIONAL

Federación de Bibliotecas Populares de la Provincia de Buenos Aires

Informa

Dar difusión

Un miércoles en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

El miércoles 13 de mayo, en la sede se atendió a los socios con turno, en la sala de los libros y en la sala de lectura de planta baja. Nos visitó Eliseo que vino a devolver libros y retiró un libro y una revista especializada, y nos comentó que está estudiando mecánica en un CFP.

Los sectores del salón de usos múltiples, están listo para las actividades de la Escuela de Educación Primaria de Adultos (EEPA); y para el taller de memoria para adultos mayores del jueves 14/05 (10:00Hs.), y la muestra de Caminos de libros.

Además, hemos tenido un vandalismo en la puerta del portón del costado de la biblioteca con la rotura del picaporte de bronce.

Por razones de seguridad se están desarrollando las actividades a puerta cerrada con llave.

Algunas imágenes.

Ex predio de IOS en Isidro Casanova

INFORMACIÓN COMUNITARIA

El1 Digital – Radio Universidad FM89.1

Sociedad

La Justicia habilitó la construcción de un importante supermercado en Isidro Casanova

El fallo reconoce el “derecho a construir y concluir” el centro comercial, proyecto que comenzó trece años atrás en el Distrito.

A más de trece años de la paralización de las obras, la Justicia habilitó la construcción de un supermercado de la cadena Coto en la localidad matancera de Isidro Casanova. Se trata del primer fallo favorable para continuar con los trabajos que cesaron en 2013.

Al momento de su paralización, la obra, que contemplaba la construcción del hipermercado y espacio de estacionamiento, contaba con un 45 por ciento de avance. Tras años de conflicto, la Justicia ordenó al Municipio levantar las medidas que impedían la construcción del hipermercado.

De esta manera, reconoce el “derecho a construir y concluir” el emprendimiento en base al permiso otorgado en 1998 y obliga a la Comuna a cesar cualquier clausura o restricción una vez firme la sentencia. Desde la empresa comunicaron que, si el fallo queda firma, reiniciarán las obras que, aproximadamente, demorarán entre seis y doce meses.

No obstante, desde el Municipio apelarían el fallo comunicado por la Justicia para evitar la construcción del supermercado en el lote de 293.426 metros cuadrados. Cabe recordar que la obra fue frenada en, al menos, cinco oportunidades. Fue en 2013 cuando el Gobierno local logró su paralización total, argumentando que hubo modificaciones en los planos que, como consecuencia, la convertían en una construcción nueva que necesitaba de nuevos permisos para seguir su curso.

El futuro del supermercado en La Matanza

Si bien la empresa recibió el fallo favorable en primera instancia, las obras no pueden retomarse hasta que el mismo no quede firme. De igual manera, desde la firma destacaron que se debe evaluar el estado actual de los trabajos, un proceso que puede demorar hasta un año.

Asimismo, la cadena de supermercados indicó que, de concretarse la edificación, se generarán más de mil puestos de trabajos directos y otros más indirectos. Sin embargo, vecinos de la zona expresaron su preocupación tanto por el futuro de los comerciantes como del terreno que sufriría modificaciones. (1)

Video: Se podría reactivar la construcción de Coto en Isidro Casanova

Ver: https://www.youtube.com/watch?v=TzUvJ3ZnUOY

En Radio Universidad, el móvil se encuentra en Isidro Casanova, ruta 3 kilómetro 20, en el terreno que históricamente se encuentra en disputa por la construcción de un supermercado COTO. Este año la justicia falló a favor del empresario y se reactivaría la obra. (2)

Fuentes consultada

1)-El1 Digital, 08/05/2026.

https://www.el1digital.com.ar/sociedad/la-justicia-habilito-la-construccion-de-un-importante-supermercado-en-isidro-casanova/

2)-Radio Universidad FM89.1, 13/05/2026.

https://www.youtube.com/watch?v=TzUvJ3ZnUOY

Hoy jueves a la mañana hay taller de memoria para adultos en la biblioteca

SEDE

Biblioteca Popular Rotaria

Sarrachaga 6198 esquina Madrid – Isidro Casanova

Salón de usos múltiples

Taller de Memoria (para adultos mayores)

Hoy jueves 14 de mayo (10:00 Hs. a 11:30 Hs.)

Estimular la memoria, la atención y la concentración, prevenir el deterioro cognitivo, mejorar la autoestima y fomentar la socialización.

14 de Mayo de 1814

HISTORIA & EFEMÉRIDE

EL COMBATE DEL BUCEO Y EL FIN DEL PODER ESPAÑOL EN EL RÍO DE LA PLATA

El almirante Guillermo Brown, al frente de la escuadrilla argentina que sitiaba Montevideo, derrotó a los españoles que ocupaban esa ciudad y tomó dos de sus mejores buques y gran número de prisioneros y de armamento. Aquella victoria, conseguida entre el 14 y el 17 de mayo de 1814 en las aguas del Buceo, fue uno de los golpes más decisivos contra el dominio español en el Río de la Plata y aseguró el camino para la caída definitiva de Montevideo, último gran bastión realista de la región.

Entre el 14 y el 17 de mayo de 1814 se libró frente a Montevideo uno de los combates navales más importantes de la historia argentina y, al mismo tiempo, una de esas gestas que muchas veces quedan relegadas en la memoria popular pese a haber sido fundamentales para asegurar la supervivencia de la Revolución. En las aguas del Buceo, Guillermo Brown destruyó el último gran poder naval español en el Río de la Plata y abrió el camino para la rendición definitiva de Montevideo, bastión realista que desde 1810 amenazaba permanentemente a Buenos Aires y a toda la revolución americana.

UNA ESCUADRA IMPROVISADA CONTRA EL IMPERIO

La situación era crítica. Montevideo seguía en manos españolas y conservaba una poderosa escuadra naval muy superior en cantidad y armamento a la improvisada flota patriota armada prácticamente con lo que había disponible. La revolución dependía de hombres que peleaban en condiciones muy difíciles contra un imperio naval experimentado. Brown entendía perfectamente que mientras España dominara el río, la independencia estaba en peligro.

La flota patriota estaba compuesta por embarcaciones muy inferiores a las españolas. La fragata Hércules, nave insignia de Brown, todavía tenía agujeros tapados con cueros de vaca producto de combates anteriores. Los hombres que integraban la escuadra provenían de distintos regimientos, muchos jamás habían navegado y otros habían sido reclutados a la fuerza. Del otro lado, los realistas contaban con más barcos, mejor armamento y el respaldo de las baterías de Montevideo. Pero Brown compensaba esa inferioridad material con audacia, inteligencia táctica y una determinación fuera de lo común.

El almirante sabía que no podía combatir cerca del puerto porque los cañones de Montevideo podían inclinar la balanza. Entonces ejecutó una maniobra magistral: fingió retirarse hacia la isla de Flores para atraer a la flota española lejos de la protección costera. Los realistas mordieron el anzuelo. Cuando estuvieron suficientemente alejados del puerto, Brown dio media vuelta y lanzó el ataque. Allí comenzó una batalla feroz de varios días, con intercambio constante de metralla, persecuciones nocturnas y abordajes en medio del humo de la pólvora y las aguas agitadas del Río de la Plata.

BROWN HERIDO Y LA VOLUNTAD DE PELEAR HASTA EL FINAL

El momento más dramático ocurrió el 16 de mayo. Brown había abordado la sumaca Itatí para dirigir personalmente la persecución de los barcos enemigos rezagados cuando el retroceso de un cañón le fracturó gravemente una pierna. El dolor era insoportable, pero el almirante se negó a abandonar la cubierta. Ordenó que lo atendieran allí mismo, en pleno combate, mientras seguía dando instrucciones y dirigiendo el fuego patriota. El cirujano Bernardo Campbell le entablilló la pierna entre disparos y explosiones. Esa fractura lo dejaría rengo para toda la vida.

La imagen de Brown herido, sosteniéndose en medio de la cubierta mientras la batalla continuaba, simboliza el enorme sacrificio de quienes hicieron posible la independencia americana. Mientras los cañones sacudían las embarcaciones y el combate seguía desarrollándose, Brown permaneció al frente de sus hombres decidido a impedir que el Río de la Plata continuara bajo dominio español.

LA DERROTA ESPAÑOLA Y LA CAÍDA DE MONTEVIDEO

La ofensiva patriota terminó siendo devastadora. Brown logró capturar varios barcos enemigos y obligó al resto de la escuadra española a huir desesperadamente hacia Montevideo. Algunas embarcaciones realistas, viendo imposible escapar, fueron incendiadas por sus propias tripulaciones. El 17 de mayo, al entrar victorioso frente a la rada montevideana, Brown hizo disparar 25 cañonazos que anunciaban el triunfo patriota.

La victoria tuvo consecuencias enormes. Montevideo quedó completamente aislada y pocas semanas después debió rendirse. Con ello desapareció el último gran enclave español en el Río de la Plata y se terminó definitivamente el predominio naval realista sobre las aguas rioplatenses. Desde Cuyo, José de San Martín consideró aquella victoria como el mayor logro alcanzado hasta entonces por la Revolución iniciada en 1810. Y no exageraba: sin el triunfo naval de Brown, difícilmente la independencia hubiese podido consolidarse.

UNA GESTA QUE EL REVISIONISMO AYUDÓ A RECUPERAR

El combate de El Buceo forma parte de esas grandes páginas de la historia argentina que el revisionismo histórico ayudó a volver a poner en valor para acercarlas al pueblo y rescatarlas de un injusto olvido dentro de la memoria colectiva. Porque más allá de los nombres conocidos y de las batallas más repetidas en los manuales, la independencia también fue construida por hombres como Guillermo Brown, cuya acción resultó decisiva para asegurar la libertad de la patria.

Brown no solo derrotó a una fuerza superior: aseguró el dominio patriota del Río de la Plata, destruyó el poder naval español en la región y abrió el camino para la consolidación definitiva de la revolución americana. Aquella batalla de mayo de 1814 no fue un episodio menor, sino uno de los pilares fundamentales de la independencia argentina y sudamericana. Por eso, desde 1960, el 17 de mayo se conmemora como el Día de la Armada Argentina, en homenaje a aquella victoria épica lograda por un hombre que peleó hasta con la pierna quebrada para asegurar la libertad de la patria.

Fuente consultada

https://www.facebook.com/revisionismohistoricoargentino