viernes, 6 de julio de 2018

Biblioteca Popular de Gonnet



NORTE
LA TÚPAC AMARU
Aseguran que peligra el funcionamiento de una biblioteca popular de Gonnet por retrasos en subvenciones
6 de Julio de 2018 | 06:20 | Publicado en Edición Impresa
Un chico leyendo en el jardín de la biblioteca de Gonnet
La Biblioteca Popular Infantil y Juvenil Túpac Amaru, de Gonnet, tiene inconvenientes en su funcionamiento por la irregularidad en los pagos de subvenciones por parte del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, según explicaron sus autoridades a este diario.
La biblioteca se encuentra en la calle 9 entre 506 y 507, nº 17 y a la misma concurren chicos y chicas de jardines de infantes, primarias y colegios secundarios, grupos familiares y adultos que buscan material para estudiar, información sobre temas específicos, material de lectura recreativa y acceso a internet, entre otras actividades.
La Provincia de Buenos Aires, según la Ley 14.628, debe aportar una subvención mensual de la cual depende el sueldo de la bibliotecaria. “El depósito de la subvención se está realizando de forma irregular y a veces pasan varios meses sin que se concrete. La última subvención depositada corresponde al mes de marzo”, aseguran desde la biblioteca, mientras que una situación similar se plantea con otras entidades del mismo tipo.
La biblioteca abre de lunes a viernes de 13 a 19 hs.
CONABIP (Comisión nacional de bibliotecas populares) aporta para la compra de libros, “pero con los aumentos del precio de ese material y sin actualización de subsidios, que muchas veces no llegan, no siempre se puede responder a los pedidos de libros que niños y niñas necesitan para la escuela, lo que afecta nuestras funciones y cumplir con nuestro propósito”, informaron.
La Municipalidad aporta un subsidio que se utiliza para compras, servicios y otros gastos, “que nunca quedan cubiertos y por eso la mayoría de las bibliotecas tenemos que organizar ferias y pedir ayuda a la comunidad”, agregan.
“Los subsidios siguen siendo los mismos pero los servicios son mucho más caros y cada vez se llevan más de los recursos que utilizábamos para el crecimiento y actualización de la colección”, dicen desde la Tupac Amaru.
UN POCO DE HISTORIA
La biblioteca Tupac Amaru nació en el hogar para niños y niñas “Pantalón cortito” del barrio San Carlos, el 12 de octubre de 1999. Allí se les narraron las historias de mujeres y hombres heroicos y valiosos de nuestra cultura, de los cuales, ellos elegirían un nombre para la biblioteca: “Túpac Amaru”, el líder inca que lideró la rebelión indígena más grande contra el poder de la colonia española.
Luego la biblioteca se mudó al Centro de Fomento de Ringuelet, donde estuvo por siete años hasta que tuvo que irse. Bajo la consigna “Un lugar para la biblio” se empezó a buscar un espacio donde continuar con la biblioteca y los talleres. Mientras se buscaba, se pudo pagar un alquiler en una casa de Gonnet, donde desarrolló sus actividades por dos años, hasta que decidieron no renovarle el contrato de alquiler.
Tras una agotadora recorrida por clubes, instituciones, pedidos a la Municipalidad, buscando un lugar, no aparecía nada.
Con las mudanzas se deteriora el material, y mucho se pierde, lleva tiempo volver a organizar, pagar un alquiler quita recursos para incorporar nuevos libros. Por eso y por muchas otras razones, a una biblioteca que no tiene un lugar propio le cuesta mucho sostenerse, cuentan.
Hasta que una vecina y amiga de la biblioteca desde sus inicios, les cedió su casa y por fin consiguieron un lugar propio.
“Aquí estamos promoviendo el acceso a la información, la lectura y la cultura, brindando nuestro servicio a la comunidad en pos de fomentar el crecimiento cultural desde los más pequeños hasta los adultos mayores”, relataron.
La Comisión Directiva está constituida por amigos que, voluntariamente, cooperan y se involucran en el desarrollo de todas las actividades.
Las bibliotecas populares tienen una tradición centenaria y son una experiencia heterogénea y federal. Gestionadas por los propios ciudadanos, adaptan sus servicios a las necesidades de sus usuarios, por eso cada una es diferente y con características propias.
“Desde nuestra biblioteca defendemos el acceso a la cultura y a la información. Cada día se hace más difícil y, generalmente, la comunidad no se entera de las peripecias que debemos hacer para que cada día abra sus puertas a sus usuarios y le brinde lo mejor de sí. Invitamos a los vecinos a conocer nuestra biblioteca, y a que cada uno se acerque a la biblioteca popular de su barrio para conocer las posibilidades de crecimiento que éstas pueden ofrecerle”, contaron.
Fuente: Diario El Día (La Plata) / Nota / 6 de Julio de 2018